miércoles, octubre 20, 2010

(KECH A1-D10) Carta Nº2: Una burbuja celeste

Querido Papá o mejor Jorge, a secas, como me gusta llamarte a veces, aquí donde estoy la cosa no es tan linda ni tan fea como se cree porque es más bien aburridita pero muy piola, muy calma, como que tengo mucho tiempo y poco que hacer, todavía estoy un tantito acelerada pero de a poco me voy acostumbrando, aún no he visto a nadie pero se que hay mucha gente, siento nítidamente sus presencias; no necesito ni comida ni agua pero me siento satisfecha; el cielo es como una burbuja llena de un liquido gelatinoso, un casi mar de color celeste donde descanso reposada, parece que esperando una entrevista con alguien, como si postulara a un trabajo bacán. No extraño mucho porque acá no existe el olvido ni los recuerdos, esta todo en uno, en un solo punto veo la plaza, mis amigxs, las escaleras, mis gatos, mi mamá, mi hermano, el profesor, los paisajes, mis sueños, mis sentimientos, todo. Volveremos a vernos seguro, acá hay lugar para todxs; espero que cuando llegues no sigas siendo un parlanchín y que efectivamente hayas dejado tu exagerada adicción por la cerveza, a mi me carga. Un abrazo y un beso infinito. Maravillosamente tuya, Carla.

lunes, octubre 18, 2010

(KECH A1-D8) Carta Nº1: El viaje de los trastornados.

Querida hija, no me puedo morir de dolor porque el mismo no esta permitido para los santos ni para los demonios, menos para los engendros nacidos de la cruza de ambos. Sin embargo, he decidido llorar en rincones, en cuclillas y a escondidas porque es lo único que me queda al saber que has decidido dejarnos para no volver a pesar de lo mucho que nos queremos. En varias maletas forradas en papel de arroz guardaré tus obras, aquellas que no puedes llevar porque la ligereza del vuelo no lo permite; en otra especialmente habilitada, dejaré los lápices, las escuadras, los cuchillos y también las mostacillas. También alimentaré a tus gatos, les haré cariños y les hablaré de ti, les leeré tus cartas y también les mostraré las postales que nos irás enviando; no les diré que no piensas en regresar, no sabrán de ninguna forma que es un viaje sin fin, mas confío que en alguno de sus siete retornos o en los que les queden se toparán contigo y ahí te hablarán de mi y de nosotros, los que nos quedamos abajo, con la ansiedad a piel como el frío filo de un cuchillo en la garganta. A nosotros se nos vino el hielo encima, pero tratamos de abrigarnos de este gélido instante abrazándonos con fuerza, tomamos sopa y miramos el mar con ojos lánguidos, en la esperanza que aparezca el delfín de las noticias o el velero interestelar. Que más mí querida Charly, que más. Un beso y un abrazo, mío y de todos los que aquí te añoramos.

miércoles, octubre 13, 2010

A8-Noxe210 (A1-N3 del kalendario eterno de Charly (Kech))

Este amada hija mía es el inicio de la noche del fin de los tiempos, la más larga de todas; aquella que de tan negra ilumina el alma y aisla del frío de los abandonados. De ahora y hasta siempre, conversaremos en tuneles intertemporales recoveando agujeros negros por entre medio de gusanos estelares. De hoy en adelante seré también el guardián de tus pensamientos y el curador de tus maravillas, mas no estaré solo en la tarea, estará también Reynamama, el bien amado Xan y un ejercito de secuaces, damiselas y damiselos alertas, atentxs, bellxs y brillantes como tú;todos seremos charlianos para siempre, también estarán en esta comparsa los hermanos menores, la Negra, la Luna, la Jorgita, el Kuzi y todas las bestezuelas de ayer, hoy y mañana. Amor eterno mi dulce hija. Floribrices para todos y todas las libres.Salute¡¡