martes, junio 26, 2012
(KECH-j626) Rapsodia para un angel gris
jueves, julio 15, 2010
A8_N123: La huída (paisaje nevado dibuja la escena del combate)
Alzo mi copa al viento en un gesto de arrebato y de silencio. Los arcángeles de las sombras duermen desprovistos, en lo alto, debajo de las rocas; es un buen momento para el silencio. Un pájaro posado en la rama de un árbol debilucho, grazna al cielo sin esperar que despierte el eco. Me siento desconsolado y lloro, vierto el resto del vino sobre la yerma, la nieve se tiñe como de sangre, pero no es; agitada la perra mueve la cola y me invita a salir de aquel lugar; retomamos el rumbo, hacía ninguna parte, no nos queda casa, no nos quedan planes, el aullido de los lobos augura la carnicería. Los arcángeles despiertan, huelén nuestra huella, una nueva batalla comienza.sábado, enero 09, 2010
A7-n330: Al calor de Ona, entre la locura y el sueño
De nuevo esta lloviendo en el corazón del alma; una vez más se hace trizas el espejo y mi niñez, tal cual lo dijo Gatti, en la historia de las barreras indomables que se hacen juego con mi carne, con mi infierno y mi dolor. El mar profundo se hunde raudo bajo mis pies, al momento mismo en que bellos muchachos izan las velas de esta dama blanca, engalanada de luces a la busca de un caleuche que nos invite a bailar solos, como ellas lo hacen en plazas de mayos, en patios diecinueves. Aunque no queramos chilotearemos la vida con madres más muertas que nosotros, abrazados a la sombra de nuestras amadas calaveras, musgosas y borrachas de olvido, con hijos con colas de chancho y las tripas curtidas de sidra. Ay madre que locura. Inío ya no nos quiere. El trauko ha muerto de pura tristeza y las sirenas prefieren pescar que bailar; ya no tenemos retorno: el valor de las acciones se dispara en nuestras cabezas, el mar se seca y los peces se vuelven perros que se alimentan de nuestra carroña. Mañana me despierto y me visto de chino, para bailarle a Santa Rosa; para volverme pastizal y caca de guanaco; para hacerte carne mía y volver a morirnos para siempre, tranquilitos bajo la nieve, hasta que Ona nos recoja para hacernos la leña y el humo de su calor. (origen de imagen: AQUI )sábado, mayo 16, 2009
a6-n370: AÑO SUPERLATIVO Y ESFUMADO ABRE PAGINAS PARA ONA

Ona vive de recuerdos (eso cree ella). Antes de que la pálida luna se retoce con el mar ella alarga la tarde hasta el infinito, escupe al sol queriendo mantenerlo encendido; ama la rugosa tersura de sus manos, sabe bien que del frío vienen todas las cosas y al frío ofrece sus más grandes sacrificios. No fueron años de fuga en vano; no fueron noches de llorar y llorar bajo la tierra por nada; el tiempo del renacer viene ahora, turgente y explosivo, como los hombres que la amaron bajo las mantas; sangriento y endemoniado, como la asesina culpa del cuchillo que dejó sin luz a los que deberían haber nacido; la guerra no da tiempo para la paz del regazo, menos cuando se es la presa. Ay dolores del cuerpo, cadenas del alma, sombras de los ojos; quien diría que tanto dolor se haría fuego. Ona sabe que el tiempo es su delirio y que más que la muerte y que la misma vida, le juega trampas y la sube al gozo, como ninguno o ninguna nunca lo hizo. La sombra del Cazador es la ceniza; los perros el crepitar; las chispas la ilusión; el fuego su pueblo y el valor; y todo ello, ella, la imperecedera.
lunes, mayo 19, 2008
A5-N263: Ona escupe en el libro de la ley
Un vuelo desencajado, es decir, fuera de la lógica formal de un vuelo, me trajo hasta tus entrañas. Mi joven pico, aún inexperto, no sabe como escarbar ni tampoco que seleccionar como primer bocado; todo es tibio, rojo y palpitante. Eres un manjar exquisito en medio de un mar de palabras sin sentido; solo basta que el sol se esconda para siempre y que mis huesos se pudran con los tuyos para conjugar al infinito el verbo encontrar; en ese momento bajarán la cortina y un único aplauso pondrá fin al alegre espectáculo de nuestra vida. Tomaremos nuestras ropas y nos iremos caminando por la serena estepa; desde el cielo un coro de ángeles encadenados y cazadores decapitados repetirán que somos libres que nuestra sombra esta protegida por la ley, por un recuerdo normado de una sala vacía de legisladores ociosos, grasosos, golosos, mugrosos….
RECONOCE EL GENOCIDIO OCURRIDO CON LAS ETNIAS ORIGINARIAS SELK’NAM (ONAS) Y AÓNIKENK (TEHUELCHES) Y DISPONE
(ver proyecto de ley completo--> aquí xxxxxxxxxx)
martes, julio 24, 2007
N-CCXLIII.....fantasmagorika alegria Onirika en frios dias de invierno
Ona reapareció confusa..venía vestida de velos, con su pelo lleno de flores frescas, abejas luminosas y afinadas le zumbaban alrededor de las manos, también posadas en la curvatura de sus tiernos senos parecían alimentarse de su ser, de ella entera. Luminosa como nunca, Ona se proyectaba libre, eterna, brillante y solitaria...El Cazador no estaba ni en sombra ni ausencia, este no era el tiempo de su Ona, esta tampoco su historia..Valparaíso se hacía puerto, no eran fierros ni autómatas gruas quienes daban ritmo al vivido ebullir; cientos y miles de naves de todos portes y colores, entraban y salían sin cesar, unas llevaban pan, otras traían miel...algarabía de cantos, sueños de marineros perdidos, cantos de sirena de tierra y mar. Ona pasó por mi lado sin verme, como siempre; luego unos pasos, luego un segundo, su nariz fijada en mis ojos, no son olores los que delatan, no son sabores los que disgustan, es Ona descubierta, deslizada en mis pensamientos, convertida en sal, hiel y miel; que suaves son las caricias no recibidas que noble es el tiempo no vivido...Ay Ona.. ¿Qué sería de nosotros si el reloj y el Cazador no existieran? Mientras busco la respuesta, te dibujo en el aire, luego te borro, esperando que huyas como siempre, como ayer. sábado, febrero 24, 2007
A2-N192: Ona la noche, la sempiterna...(fantasmagórica , silente y brillante)
Ona la sin huesos, la descalza, ameba fosforescente de la humedad esteparia, tiene aire, lleva cielo en su cabeza y un reloj con pulsera de diamantes adorna su tobillo. Las noticias esculpidas en tinta y materializadas en colores catódicos no saben bien como explicarla; ella apareció de pronto, desnuda, despedazada y esparcida en infinitud de trocitos de sudor y piel, en todas y cada una de la plazas, en todas las fuentes, en los mocos colgando de todos los niños y todas las niñas, en los globos escapadores de madres y padres tontos, tontas, llorones y lloronas, de bolsillos rotos de manos liberadoras de monedas mariposas voladoras, inquietas, invisibles, angustiadas, menesterosas, restantes. Sabe Ona que ella es más libre que todos y todas, porque de ella derivan todas las cadenas y son ríos de sangre las que la limpian, la liberan, la enaltecen. El Cazador llora; sus lagrimas de cocodrilo no son espejo, mucho menos amor, nunca jamás libertad; el arrepentimiento no libera, la justicia no equilibra; Ona la Grande, la Sabia, la Doliente, la Alimentadora, la Sonriente, toma mi mano, muerde mi pelo y me sonríe; yo la suelto, ella me inquieta; yo la lloro, ella me toca; yo la suspiro, ella me mira. El Cazador duerme; robo su arma, beso su sien, no lo perdono, pero lo olvido, nos olvidamos. Ona, Yo y el Cazador somos la misma cosa. Ella me mira, me besa, vuelvo a nacer; Ona la inconmensurable; Ona la madre.Origen de la imagen: http://imgserv.ya.com/galerias2.ya.com/img/a/a29a20910131a2afi3.jpg
martes, agosto 29, 2006
A2-_-N16: noxe de honor a Ona, la de la resistencia y las reliquias..
Selknak
Todo guanacos y boleadoras/ Es tierra del fuego / Ballenas varadas y ella Ona/ De amplia altura el cuerpo/ -Todo para nosotros es guanaco el caballo un guanaco crecido- / cuando mi padre consígueme mujer grandes guanacos se preparan a fuego. / Ella viuda bebe mi sangre en la hierba. / He visto pasar el avestruz por el ojo del puma. / Esto es para ti mujer que conversas / Con tu mayor / Pues hoy desde tu corazón nace/ El líquido para el hijo del silencio.
No hay cielo ni lira que para Ona no alcance; no hay tiempo ni olvido que empañe nuestros sueños. En la pampa eterna Ona renace con cada primavera.
(xz) JUAN PAULO HUIRIMILLA: Nació en la ciudad de Calbuco Chile en 1973. Poeta y Profesor de Lenguaje y Comunicación. Es uno de los poetas Williches más relevantes del concierto poético actual.
domingo, mayo 28, 2006
J-CCXCI....la mano ajena rompe el silencio y Ona se libera del cazador.
Un vagabundo me miraba; le dije que yo no era la persona que el buscaba. El me miró con furor y lloró, luego empuñó su cuchillo cercenándose el dedo meñique; el comenzó a comer de su carne. Ona cayó desde el cielo, abrazó al vagabundo con un gran amor, me miró con desprecio y me escupió. Ona también esta comiendo de la carne del vagabundo. El teléfono no para de sonar; yo no estoy viendo una película en tiempo real; el teléfono sigue sonando; yo no estoy muerto, es solamente un mal sueño, otra maldita trampa del cazador. Ona me vuelve a mirar, le digo que el vagabundo no existe, que el es solo un refugio, un recuerdo del futuro. El teléfono sigue sonando. El cazador duerme en el cuerpo de Ona. Los perros acechan. El vagabundo abre una puerta; los perros se escapan. Ona también desea escapar. Esta tarde llega a su fin; tras la puerta la pradera infinita se ve repleta de flores. Lenguas de fuego dibujan el crepúsculo. Es la primera vez que Ona me ha mirado de frente; ella toma mi mano; me abraza; me pide que cierre la puerta y luego se va. La noche comienza a caer; el cazador esta desconcertado, el no existe en ninguna parte, menos en esta inmensidad. En este nuevo interior, la mano ajena rompe el silencio. El cazador nunca existió por si mismo, el es carne de nuestra carne; somos mucho más que su historia, somos el cielo y la pradera, Ona lo sabe, yo intento comprender.miércoles, abril 12, 2006
J-CCXXXVII....carromato azul de sueño furtivo reconstruye la imagen de Ona: el Cazador sigue tras sus pasos
Un carromato de color azul venía desde Playa Ancha, era tirado por cuatro briosos caballos negros, todos adornados de charreteras y correas con botones dorados y campanelas en las patas; el jinete vestía de rojo, hombre gordo de barca blanca, parecido a Noel sin serlo, un largo látigo le servía para conducir el carruaje y espantar los perros; a su alrededor tres mujeres vestidas como gitanas, con el torso desnudo, bailan y tocan sus panderos al ritmo del trote y del cabriolar de cuatro jóvenes contorsionistas y otros dos malabaristas, detrás del carro, sobre dos caballos blancos, otros dos hombres vestidos como guardias de algún rey imaginario, apuntan sus lanzas hacía el cielo y sus ojos hacía el interior del carromato, que es una celda de barrotes dorados sobre una base y una techumbre azul; en el interior del resplandeciente calabozo , una mujer acurrucada mece sus largos cabellos con peineta de espinazo de pez, mientras se engalana mira triste a la gente que la ve pasar, a veces canta otra veces llora, ella es Ona para mi siempre es reconocible, ahora es la prisionera, la esclava del tiempo, domingo, marzo 19, 2006
N-CCXII..registro de vida en la ausencia de Ona (toma 2)

Es la noche del sábado 11 de marzo en una de las plazas del puerto de Valparaíso, en uno de los bancos dos mujeres conversan mientras un niño juega a sus pies, en el borde de una de las jardineras un viejo que parece solitario dubita acerca de su pasar, ninguno de ellos sabe que los observo, aprovecho el descuido y esculpo una fracción de segundo de sus vidas en mi sutil y efímera memoria..(Ona suma en ausencias).
N-CCXII..registro de vida en la ausencia de Ona (toma 1)

Es la tarde del sábado 11 de marzo en una de las plazas del puerto de Valparaíso, desde la mesa de un café una mujer mira hacía la calle, ve a una mujer que juega con su hijo y a un hombre que pasa rápido hacía algún lugar, yo los veo desde más afuera y esculpo una fracción de segundo de sus vidas en mi sutil y efímera memoria (Ona no aparece en el registro)
miércoles, noviembre 23, 2005
D-XCVII.....la extraña y mágica (re)aparición de Ona bajo la llovizna
Ona bajó corriendo del cerro, la asustó el estruendo de los truenos y el ladrido de los perros. En medio de la plaza miraba desconsolada el lugar; tanta gente y tanto ruido, le causaban daño, herían su entendimiento ¿dónde estaba? La llovizna primaveral alimentó caudales de aguas cristalinas que vertían cerro abajo. Para la gente, ella parecía una pordiosera más, cómo las tantas y tantos que pululan alrededor de esta plaza y de todas las plazas de la ciudad. Ona creyó que era un encantamiento, una mala jugada de la Bruja o quizás el efecto pernicioso del miedo; al Cazador le gustaba jugar con sus sentimientos; ella no se sentía preparada para tanta locura. Metió sus pies en el agua de la fuente; se inclinó y cogió uno de los pececillos de colores, parecía inspirarle ternura, mas su rabia pudo más que el encanto, lo pusó en su boca y lo engulló de una sola mordida. Miró hacía las aguas cristalinas que bajaban desde el cerro; lanzó un alarido y corrió aguas arribas como un animal herido; algunos dicen que se perdió entre las tumbas del cementerio, otros que se metió a la cueva del chivato. Es evidente que Ona tuvo un desliz temporal; en Valparaíso, suceden estas y muchas otras cosas; el Cazador puede estar en cualquier parte y ella lo sabe.
jueves, octubre 27, 2005
al septuagésimo segundo día: ..el reKuerdo de ONA
Oh, Ona, muy pocas veces logro reconstruir tu rostro; eres una mujer mimetizada con el aire, translucida y gélida, corriendo al viento en medio de la estepa. Eres invisible de caras, sólo evocas presencia: que no es risa, ni llanto, ni palabras, ni cuentos. Eres la fantasmagórica actitud de un hombre que conserva sólo un recuerdo. Hueles a pieles y sangre, la metáfora siempre puede más que lo tangible. Oh, Ona, perdidos en la noche no conseguiremos nada; quizás algún ñandú ose levantar el vuelo por sobre nuestras cabezas, quizás ahí recién nos espante el Kazador, o quizás no nos demos ni cuenta de lo que nos pasa.
lunes, octubre 24, 2005
N-69...reminiscencias del libro del dolor de Ona
Y si sólo fuera ayer de nuevo. Yo cubierto de nieve a los pies de un animal furioso dispuesto a devorar mi alma y a reventar mi cuerpo entre sus garras, ¿Qué haría? Quizás volvería a tener pena de mi mismo, lloraría temerosa e impotentemente, con la cara cubierta por mis manos, abandonado a mi suerte, ya menos presuntuoso, sin ningún orgullo, con la humanidad perdida en la respiración sesgada del angustioso dolor de la incomprensión. Por suerte el eterno retorno es sólo un virtuoso invento de mi porfiada memoria, por suerte el KaZador no esta aquí de nuevo; no esta y lo se, mas no logro olvidarlo; vivo mi sobrevivida libertad en su recuerdo; no recuerdo su rostro, el llevaba el rostro de todos, ahora mismo podría estar frente a el, como en ese instante agridulce de mi derrota, cuando ya no era hombre, porque poco importaba serlo o no, después de eso nada ni nadie puede llevarme ante su presencia, el murió para mi mucho antes que yo empezará a morir, lo deje ahí, olvidado, no lo volveré a encontrar, no le volveré a revivir, nunca más, nunca, nunca jamás.[PERmiso aL Ke sea..imagen tomada de wwww.chilecollector.com ]
martes, septiembre 06, 2005
Noxe XXII, estoy pensando en Ona

Hace poco más de un año atrás anduve de paso en el sur del sur, el domingo recién pasado anduve por la feria de cachureos de la Plaza O'higgins, en este último recorrido me encontré con la foto de una mujer, Ona, ella me llenó de nostalgia y de tristeza (todavía me dura), la enmarque y la guarde para mis propios recuerdos. Ona ya no existe, es sólo una ilusión de la historia, de ella sólo quedan sus huellas imaginarias, una cuantas fotos y sus sombras corriendo por la estepa inmensa. Recuerdos en un reguero de sangre que alumbra sus caminos para siempre. Los perros la cazaron sin compasión, para el kruel kolonizador valía más el ganado que esta raza de indios salvajes e irreverentes; es por eso que Ona ya no existe. El de la foto es Ona de Palo, da la espalda al gélido mar de Puerto Porvenir; se quedó impávido; el corazón se le torno madera. Recuerdo sólo recuerdo. Yo, sólo un viajero desprevenido atrapado por los sutiles entrecejos de la historia. Ona es sólo una ilusión, el Ona de Palo un recuerdo sin korazón...pero siguen ahí, penando su inocencia y reclamando a nuestra inconciencia.