jueves, marzo 05, 2015
(KECH-J1608) Diario de un Cerdo (Capítulo XL: Día soleado)
domingo, octubre 05, 2014
(KECH-J1457) Diario de un Cerdo (Capitulo XXIX: El Vendedor)
He decidido dejar de
husmear entre tus cosas, ya que no es necesario proponer un encuentro; las
hojas de tu diario están desparramadas en el paisaje y en todos los rincones de
esta casa que también fue tuya. Por doquier aparecen y se esconden las huellas
de tus pasos, como la luna y el sol, como el viento y el mar; quizás mañana
intente hilvanar alguna historia, algo que pueda dar sentido a los giros
de la rueda de nuestra fortuna, quizás;
mientras, me regocijo en los regalos del hondo brillo de tu ausencia.martes, febrero 11, 2014
(KECH-J1221) Diario de un Cerdo (Capitulo XXVIII: Kapkikua liBelulA)
Me voy a morir en este pueblo. Aburrida.
Como ayer, como antes de ayer, como hoy, como mañana. El sudor se mezcla impúdicamente
con el sopor. Una mosca revolotea sobre la leche, la miró, me zumba, se va. ¿Quién
recogerá estas palabras? ¿Sabrá que lo estoy mirando? ¿Qué se va desenrollando letra
a letra como un papiro eterno que tiene un principio pero no un fin? Cavilaciones
de otoño en pleno verano a las tres de la tarde, no antes ni después. El pito
del tren ya pasó y el que viene no sabe para cuando, debe esperar primero el último
bostezo de la larga siesta de un pueblo entero que no puede más que dormir,
mientras yo, despabilo al alma sin más ton ni son que marcar mis pasos, para
que los escuches, para que me sientas más allá de mis años. Cierro el libro. Tengo
muchos gatos hambrientos esperando mi mano (Papá no viene hace mucho. El Viejo
Esperpento esta perdido. Del Cerdo prefiero no hablar)domingo, octubre 20, 2013
(KECH-J1107) Diario de un Cerdo (Capitulo XXVII: Vértigo)
lunes, abril 15, 2013
(KECH-J919) Diario de un Cerdo (Capítulo XXVI: Tambores de guerra)
He descubierto, o más bien me he
convencido, que la verdadera forma de vivir es la que cada cual configura; coincidamos
con que el mundo que observamos no es el único, por lo tanto es irreal; ejemplos
de esta sentencia los hay por millones, uno simple ocurre ahora, lo que yo imagino
mientras escribo y hablo,versus, lo que tu percibes mientras me lees o escuchas;
tan lejos y tan cerca, espíritus de un
mismo tiempo unidos por un abismo sensorial. Antes de ayer, la vida de los
hombres y mujeres parecía muy larga, aunque en una escala temporal, vivían en
promedio menos de la mitad de los años que podemos hoy vivir; la dimensión de
los grandes ciclos, la rutina cotidiana del claro oscuro o el lapso de la
siembra a la cosecha de la simiente humana, eran los mismos; lo diferente era el
cúmulo de estímulos que nuestros sentidos recibían y por ende las respuestas o
interacciones de nuestro ser con el
entorno y con los otras y las otras; hablábamos pausado, respirábamos y moríamos
lento, por lo tanto, parecía que nuestras vidas eran más largas a pesar de que éramos
igual de bárbaros y criminales que hoy. Quién diga lo contrario esta viviendo
en otro mundo, cosa muy valida, cierta y posible, tal cual he señalado en el
comienzo, no obstante, para mi es una posibilidad invalida por lo tanto inaceptable, veo odio y sangre
hacía donde mire; sin embargo, logro vislumbrar que tras la viscosa espuma de la
muerte, el cielo es azul y el campo verde y que a lo lejos, tras el rechinar del
acero y el estruendo de la pólvora, cantan las aves y los niños ríen. Quizás el
vuelo de las aves no se detenga; quizás el flujo de la vida sea eterno; quizás
el juego de matar, nacer y morir sea el sentido, y la belleza solo el
artilugio, quizás. Afuera el telégrafo no deja de cliquear; yo sonrío, paso el lápiz
por mis labios, pienso en tí, en todxs lxs que no acaban de morir y en quienes aún esperan por nacer.. martes, enero 15, 2013
(KECH-J829) Diario de un Cerdo (Capítulo XXV: Soñé que moría)
jueves, marzo 01, 2012
(KECH -j508) Diario de un Cerdo (Capítulo XXIV: Manifiesto de la correspondencia)
jueves, noviembre 03, 2011
(KECH -j390) Diario de un Cerdo (Capítulo XXIII: Luzmira)
En la cuadra hay una vecina que se lleva mal con todos; vieja huraña, mal oliente, indiscreta, mal vestida, mal parida y metiche son entre muchos otros los epítetos que usamos para referirnos a ella. No se bien que pasa, pero la verdad es que a mi nunca me había hecho nada; es más, ni siquiera sabía como se llamaba. El caso esta que de tanto sentir que la odiaba, llegué a odiarla de verdad sin tener razón ni motivo; es quizás por eso que ayer justo, día de nubes oscuras, lluvia y barro, me dio gran remordimiento verla sola en medio de la calle tratando de no perder el equilibrio para evitar que cayera al barro su carga de no se que cosa, un gran saco harinero, grande y pesado, que destacaba por contraste el cuerpo enjuto y encorvado de aquella bien odiada vecina de este pueblo mezquino y olvidado. No pude hacer otra cosa que ayudarla y de eso a estar sentada frente a ella compartiendo un café negro y unas tortillas fue cosa de minutos. El interior de su casa era todo lo contrario a la imagen que de ella tenía, por decirlo de alguna forma era como una hiena en casa de conejos pero con la salvedad que ella no era ninguna hiena sino un conejo; vaya vergüenza, no hallaba que decirle, era tan amable y atenta que no podía entender como llegue a figurar esa imagen tan horrenda de ella y sin siquiera conocerla. Terminamos el café y me despedí de ella no sin antes preguntarle su nombre, asunto que de tan aturdida que estaba no había hecho si no hasta ese momento; Luzmira así se llama, era un hermoso y dulce nombre para la imagen de una vieja desgraciada y para un cuerpo mustio y desgreñado; quedamos de vernos de nuevo. En la tarde del día siguiente me encontré con Cerdo y le conté lo que me había pasado, me miró con su típica pose sabihonda diciéndome que mi lastima no era suficiente para limpiar la mala fama de la vieja y que si yo estaba en este conflicto era porque no me había dado el trabajo de prestar atención a la historia y porque en el momento de vivenciar y palpar en carne propia el sentido de lo real me había engolosinado o distraído con superficialidades y manifestaciones triviales que no hicieron más que encantarme y hacerme caer en el embrujo de lo irreal, que era, justamente, lo que todo ser deleznable siempre buscaba para tener aunque fuese por una millonésima de segundo, una pizca de cariño, reconocimiento, aprecio o respeto; que esa maldita vieja lograba una mínima luz de humanidad con ese tipo de ardides y que la historia del saco bajo la lluvia la había repetido por eternidades con infinitas almas como la mía. Me sentí tan confundida y enojada que descargue toda mi ira contra el cuerpo de Cerdo, lanzándole una patada que alcanzó justo en su lomo haciéndolo berrear y lanzar obscenidades en mi contra, nunca volverás a saber de mi maldita niña malcriada, es lo que dijo al salir golpeando la puerta. A pesar de las palabras de mi amado Cerdo, volví a la casa de la odiada vecina no sin antes pasar por el Zunrize a comprarle un presente. El Viejo Esperpento como siempre ido me miro con cara de pena y me dio un reloj de arena sin siquiera preguntarme que quería; no era exactamente lo que buscaba pero era un lindo objeto para regalar a alguien que no conoces ni te importa mucho, aparte del reloj, tome una cajita de corazones de mazapán Niederegger de esas mismas que traía papá de regreso de sus viajes a no se donde, este si era un obsequio de verdad más para mi que para ella pero obsequio al fin; antes de salir del local el Viejo Esperpento me lanzo una especie de consejo sortilegio, que recién ahora al escribir, me parece coherente: “no te muerdas la lengua antes que ella, cuídate del rencor”. No alcance a golpear la puerta cuando ella ya había abierto, al contrario del día anterior hoy el sol alumbraba con fiereza y el calor había hecho nacer a miles de moscas que zumbaban sobre la cabeza y mordisqueaban brazos y piernas. La vieja vestía de azul con un vestido sin mangas que le llegaba un poco más abajo de la rodilla y con unas sandalias rojas que le hacían lucir unos pies de jovencita que no armonizaban con el resto de su cuerpo y menos con su cara; a pesar del esfuerzo que había hecho no lograba ocultar su fealdad. Pasamos a la misma mesita del día anterior; sirvió el café; saque el reloj y se lo entregué, por su cara creo que le dio lo mismo. Abrí la caja de corazones de mazapán y le ofrecí, no sacó uno, sacó y se engulló los cuatro de una sola mascada. Vieja de mierda le grite con rabia, ahora si tengo razón para odiarte; me miró con sorna y me hecho afuera. Antes de cerrar su puerta me dijo con voz angelical: “Gracias, jamás te olvidaré”.lunes, abril 11, 2011
(kech A1-D184): Diario de un Cerdo (Capítulo XXII: Noche de juerga)
El mundo esta inquieto y yo también. Te espere semanas ¿lo sabes, cierto?, hasta que apareciste. Te creí muerto y te lloré, no deje de llorar durante días y meses, tanto y tanto lloré que pensé en que se había borrado la historia, no solo la mía si no también la tuya, la de nosotros; el mundo se hizo del color del fuego y se repletó de las formas planas del claroscuro de amaneceres y atardeceres, porque tú no estabas y estar yo tampoco quería. Fueron largos días amado Cerdo, de no ser por el chocolate caliente del Viejo Esperpento, lo más probable sería que no me hubieses hallado. Varias veces me vi tentada a olvidarte a desdibujarte por completo de mi memoria, pues es claro que solo duele lo que se recuerda y proyecta; mas no lo hice pues me abrigaba la esperanza que como muchas otras veces solo fuera un mal sueño; claro esta que ya me doy cuenta que no era cuento ni nada, si no tan solo otra página en este libro gris que no dejamos de esculpir ni de leer, por más que queramos escaparnos. Espero amadx lector que no pienses que lo de libro gris se refiere a la imagen real de mi diario, pues la misma viste de azul y lo de gris es solo una referencia para indicar que anímicamente ando por el suelo. Bueno, volviendo a nuestro asunto; debes saber maldito Cerdo que el amor es algo que no se condiciona ni se merece, por lo tanto, no puedes pretender que tu ausencia y tu regreso se conviertan en tañido de ángeles o un desborde lascivo de felicidad, pues en el fondo, de alguna extraña manera, estaba acostumbrándome a no tenerte y ya estaba lista para caminar por la vida sin tu nombre ni tu figura; pero bueno, nuevamente, otra vuelta de tuerca, aquí estas, como si nada, lleno de luz radiante y dispuesto. Vamos a intentarlo de nuevo, esto es nuestra vida y no sabemos si es la misma que vivimos ayer o la misma que nos vendrá mañana. Un abrazo mi querido, esta noche nos vamos de juerga; el Zunrize nunca cierra.martes, noviembre 09, 2010
(KECH A1-N30) Diario de un cerdo (Capitulo XXI: Salmos de un desalmado)
Amado Cerdo, vivo extraños días sin tu presencia no se bien si has partido por un tiempo o si no regresarás jamás. Hoy por la mañana pasé frente al Zunrize y pregunté por ti al Viejo Esperpento, él respondió que no sabía quién eras y que tampoco sabía quién era yo, no se si una vez más está preso de su locura o si mi fantasma me está jugando extrañas bromas. Volví a casa para refugiarme en el silenció de estas paredes que a veces me abrigan; me hice un mate y traté de dormir, sin embargo, no pude; me levanté y fui a la abandonada habitación de mamá, no había entrado a ese lugar desde hace meses, quizás años; las imágenes y olores de quienes amaba evocan presencias, agigantando ausencias y profundizando mi soledad amalgamada en pena y amargura. Sin saber porque ni para que hurgue en el baúl de la correspondencia; tome un sobre grisáceo y alcanforado por años que quizás son siglos, era una carta de mi padre para mi madre; la leí, lloré y me dormí. El dolor por las partidas silenciosas es tan profundo y misterioso que no hay cosmogonía que lo contenga ni naturaleza que lo pervierta, un nuevo mundo surge de la mano del llanto y del silencio, nada detiene la magia de los hacedores: Bendito sea Ala y todo el Universo (Salmos de un desalmado: XXV. 12). “Esta noche me ha cubierto la bruma del desencanto, una brizna sureña ha cerrado los ojos de mi bien amada hija. Ella la que ha nacido en el amanecer de los tiempos del fin de un siglo y que ha partido en los comienzos de aquel que mañana será antiguo, me ha dejado un calor inmenso y un vacío que se llena y completa a la velocidad de la luz. Cada latido de este corazón que me acompaña es un siglo entero que vuelvo a recorrer con ella, sin ella, con su luz y con su sombra; ni siquiera mil vidas serán suficientes para dejar de añorarla. El recurso de la eternidad es lo único que me consuela mas la misma es el eco acompasado de un nudo en la garganta que no se desata ni con gritos ni lamentos. Mañana partiré en un largo viaje, seguiré tu paso con la pericia de un millón de rastreadores, otearé el resplandor de tus ojos con la sagacidad de una manada de leones infinitos, oleré el velo de tu cabello con la impudicia de los lobos hambrientos, cantaré tu nombre a la luna junto a un coral de ballenas y delfines, así será amada mía, mi antigua; me detendré a leerte poemas en cada cruce de todos los caminos, me harás dormir en el cansancio, lloraré y seguiré despierto hasta nunca alcanzarte porque nunca te has ido, porque tampoco nunca estuviste, porque eres yo y yo soy tu, más allá de tu muerte más allá de mi vida”
domingo, septiembre 26, 2010
A8-NoiTe194: Diario de un Cerdo (Capitulo XX: Metavida on line)
Extrañas circunstancias me obligan a leer lo que yo mismo o misma, la verdad es que mi género importa nada, escribí sobre esta noche en el pretérito indefinido de mi verbo vivir. Como dijo el maestro Jorge Luis transmitiendo por su pulso y letra, la voz de tantos otros, esta lluvia es la misma lluvia que cayo sobre la marcha de Abraham, de Tucapel, de Luis, de John y también de mi abuelo y de mi padre y de mi madre; sin embargo es ahora solo mía y de ningún otro u otra sobre este mundo y sobre todos los mundos. Tan solo como el tiempo, tan triste como el mar que no es cielo y tan ausente como el aire que nunca será pisado; así es mi vida y también mi muerte, mas la risa y la maravillosa infinidad de sensaciones que me invaden por mis múltiples aparatos sensoriales no hacen más que impulsarme a volar, disparada sobre el horizonte más allá de las estrellas, hasta el fondo de la tierra, hasta la luz de los abismos. El cielo espera que este sueño nunca acabe y yo que en mi corta vida pueda sentir en mis manos la tibia sangre del injusto y oprobioso explotador, el mismo que quita y mancilla, el que no sabe porque no quiere el que no siente porque no existe, el que mata por temor asimismo. Mañana en un lugar infinito la lluvia ya no estará; sin embargo, mi corazón seguirá esperando en un latido sincronizado en la dulce felicidad del que no deja de luchar por que los lugares no tengan dueños, en el dulce morir del que no se entrega. Hoy van de más de muchas noches sin comer pero el cuerpo es de acero cuando el alma es del cielo. Honor y gloria a los eternos guerreros de la luz, no hay negación, ni pólvora, ni carcelero que detenga la fuerza de los sueños. Marichiguei. Hasta el infinito. Un millón de millones de veces venceremos. Buenos noches querido Cerdo. Buenas noches mí amado Esperpento.
viernes, abril 16, 2010
A8-J33: Diario de un Cerdo ( Capítulo XIX: La verdad es inconclusa)
El diario de vida de mi abuela es más que eso, es un conjunto de cuentos dentro de un cuento. La vida de ella y sus personajes inmediatos, muchas veces parecen desaparecer, para dar paso a creaciones amalgamadas de ellos mismos, estando casi siempre a contratiempo y en contralugar. Desde mis enseñanzas payasisticas, esto significa, aparecer recurrentemente en lugares que no se corresponden y viviendo acontecimientos que ya fueron o que aún no suceden en el contexto de un punto cualquiera que podemos llamar realidad. Este nuevo capítulo es eso, un supuesto regalo de mi bisabuelo dado a ella como presente de onomástico; una rareza o una complexión temporal que empuja a la confusión.
“Este es el día de mi cumpleaños, no diré cuantos, a pesar de mis arrebatos, mi extraño comportamiento y el descuido en el vestir, sigo siendo una dama, para la cual los años son un dorado secreto. Desde temprano me sentía halagada. El primero en llegar fue mi querido Cerdo con una sonrisa de oreja a oreja, una ramillete de petunias y una lata de chocolates blancos que ya he devorado; me beso, lo bese, me acaricio, lo acaricie, pero hasta ahí no más llegamos, hay días en que estos juegos no deben ir más allá a pesar de las ganas y la insistencia de mi amado. A la hora de almuerzo, vino papá, la verdad es que no lo esperaba, de hecho nunca lo espero; estaba sola en la mesa de la cocina mirando las fotos de mi madre y mis pequeñas bestezuelas; la melancolía es inevitable y una lágrima silenciosa corono un místico abrazo con quienes tanto añoro. El timbre de la puerta sonó insistente; mire desde a la calle a la buhardilla, allí estaba un carro negro de dos asientos sin cubierta, en uno de ellos una gorda tetona, achinada y colorinche, como le gustan a papá, era ineludiblemente él; baja entre alegre y amurrada, le abrí, me abrazó, dijo algo que no entendí, me paso dinero y un paquete pequeño. Se despidió. Le dí un beso y un portazo y se fue. Volvía a mi melancolía. Abrí el paquete, más chocolates, los mismos que me trajo Cerdo; creo que soy muy predecible, eso me espanta. Al final de los chocolates una hoja en papel de arroz, perfumada y doblada en cuatro, con un escrito firmado por él; aparte de fantasista, mujeriego, asesino y fanfarrón, mi padre era ahora un escritor; lo deje de lado y me fui a dormir otra de mis infinitas siestas. Por la tarde vino Viejo Esperpento, me lleno de halagos, me preparó chocolate con leche y canela; comimos pasteles de maíz y me leyó el escrito de mi padre. No entendí nada. No me gusto. Pero mientras lo oía, volaba: navegue por el ancho mar, sentí el vértigo del hondo cielo y descubrí que en todos los lugares puedo estar. Aquí lo dejo par el que lo quiera. Para el que venga.
La ruta imaginaria de Valparaíso a Buenos Aires.
Antiguas historias transmitidas de generación en generación en el transcurso de los casi doscientos años de vida independiente de Chile y Argentina, mencionan la existencia de un sendero oculto que se abre a los ojos de quienes pueden iluminarlo.
Se dice que el entrañable amor que San Martín profesaba por Ohiggins fue lo que permitió la apertura de la senda y el raudo avance de las tropas, para luego culminar en el celebre y cariñoso abrazo en los llanos de Maipu. Otras historias mencionan la búsqueda frenética de una princesa india por parte de un joven soldado español enamorado de su piel bronceada y sus profundos ojos negros; después de muchos días recorrer faldeos y picos cordilleranos, las lagrimas del desesperanzado enamorado abrieron una senda dorada entre los montes, la que volvió a cerrarse una vez que un profundo y sereno beso sello el culmine de la ardua búsqueda. De principios del siglo XIX data la historia de un padre desconsolado en busca de un tesoro para sacar a sus hijos de su ineludible tristeza, el cansancio y el loco desvarío de la riqueza inalcanzable llevaron al hombre a un profundo estado de desesperación, angustiado por la frustración del sueño inconcluso se lanzo desde lo alto de las rocas al lecho de un torrentoso río, cerca de la superficie y a segundos de estrellar su cuerpo contra el fondo rocoso, el padre suicida sintió en su pecho la profundidad de una cuchillada, un gran cóndor clavo su filoso pico en el cuerpo del desesperanzado llevando como trofeo una sangrante corazón que fue dejando la huella del tan ansiado sendero; se dice que cada once años, a mediados del otoño, el alarido desesperado de un hombre abre la huella por espacio de horas; más de alguno cuenta que un amigo o un pariente fue tras ella, sin embargo nadie puede corroborar o dar alguna prueba de que la senda exista.
Hoy en los comienzos del siglo XXI y haciendo uso de la tecnología disponible se hace posible partir tras ella, aún así no existe nadie de carne y hueso que pueda dibujar su trazado o señalar a ciencia cierta su existencia; sólo la leyenda mantiene viva la esperanza de los que quieren ver la unión de los dos puertos por una vía rápida y terrestre.
Los cálculos realizados por Ragde Nirom, connotado científico mendocino, establecen que la mentada ruta comenzaría y terminaría en dos puntos localizados, uno en cada lugar, en los puertos de Valparaíso y Buenos Aires; el mendocino señala que por no conocer el Atlántico no ha podido establecer el punto que corresponde al lado argentino; sin embargo, y derivado de su profundo conocimiento de la orilla al Pacífico, resultado de muchos viajes de infancia a la tradicional Viña del Mar, ha logrado dar con magnifica exactitud con el punto del lado chileno; el hombre, producto de su celo profesional, no ha publicado la localización exacta del lugar pero a dado señas que permiten aventurar a que lugar refiere, sin embargo, bien sabe que la tarea esta inconclusa mientras no consiga dar con el punto localizado en Buenos Aires.
Noticias recientes evidencian el surgimiento de una organización secreta que estaría investigando en paralelo, y con muchos más recursos, la localización del punto en la Capital Federal, pues ya habrían conseguido la ubicación exacta del punto en Valparaíso.
Al ser consultado, Nirom desconoce la existencia de tal grupo y anula la hipótesis de la revelación de su descubrimiento, aun cuando es de público conocimiento la repentina y extraña desaparición de su colaboradora más cercana, una joven estudiante de filología llamada Anitsenre Zerep; que la joven estudiante haya robado y vendido el secreto del trabajo de Nirom, para luego ser hecha desaparecer por los compradores estructura una de las líneas de investigación seguida por la policía, aún cuando no se descarta que los celos profesionales del científico hayan sido el principal motivador de la desaparición de la joven.
Si bien Ragde Nirom niega haber perdido el secreto del Punto Pacífico, no es menos cierto que el circulo que se ha estrechado a un par de cuadras de la Plaza de La Victoria, estableciendo por centro de un decágono perfecto al viejo león de bronce ubicado en su costado oriente; entre los cuatro lugares posibles aparece el Club Naval, un club nocturno de viejas desnudistas, una gran tienda comercial de propiedad de comerciantes judíos y el atrio central de la catedral de Valparaíso. Mientras, en Buenos Aires, noticias frescas aparecidas esporádicamente en Clarin en las últimas siete semanas, más unos enigmáticos graffiti en la calle Escalada, en particular los que están en las esquinas de Artigas y Cajaravilla, "No hay nada nuevo sobre la tierra" y "¿Qué importa la palabra que me nombra si es indiviso y uno el anatema?", indican que existiría un grupo de personas investigando la localización del otro extremo de la línea, y que estarían muy cerca de lograrlo.
Al cierre de esta nota, he logrado inquietarme y tomar un poco de temor y distancia por el asunto; misteriosas llamadas telefónicas con interlocuciones en un idioma antiguo que no logro comprender, me invitan a abandonar esta investigación; y no estoy cierto si lo escrito es el cierre o el comienzo; solo se que no pude evitar asociar los textos de los graffiti con extractos de algunos escritos del escritor argentino, ya fallecido, Jorge Luis Borges. El intento de ir más allá me condujo al oblivion.
La línea que une los dos puertos es completa. Los puntos no existirían, serían más bien un encuentro en dos puntos, que puede darse en cualquier lugar y en cualquier tiempo, es decir infinitos puntos. La línea invisible que une los dos puertos esta en el mismo lugar en que me encuentro. El abismo se hace inconmensurable, el fondo del río parece bajo el cristal de las aguas torrentosas, mientras un cóndor hambriento se dirige a mi corazón, que late presuroso al galopar de la tropa y al ansia del beso de mi extraviada enamorada.”
martes, marzo 23, 2010
A8-J9: Diario de un cerdo (Capitulo XVIII: El cuento del lobo)

Si todos han visto, leído o escuchado las noticias, sabrán que un violento cataclismo ha arreciado la costa y valles del centro sur del sur del sur. Como he dicho antes, mi recordada abuela parece haber vivido en el futuro de mi vida; otra hoja rescatada de su diario da cuenta como ella misma sintió, ya casi cien años atrás, lo mismo que siento yo hoy. Parece magia o esquizofrenia pura pero es así; los acontecimientos reaparecen como una eterna representación de nuestra frágil, infinita y deleble humanidad.
“Esta noche va más triste que la de ayer, ya han pasado tres semanas del gran terremoto del sur; la gente sigue asustada; los gatos siguen durmiendo con un ojo abierto y otro cerrado; yo trato de conciliar el sueño apelando al olvido y el no sentir, sin embargo, no puedo; miro y vuelvo a mirar hacía el poniente tratando de adivinar que es lo que esta haciendo o que es lo que hará el mar; pongo mi cara al viento; las orejas a la tierra por si escucho la quebrazón y nada, nada; eso es lo peor, nada ocurre y todos queremos que ocurra de una sola vez para que así podamos seguir durmiendo en paz, para que así se nos espanten los miedos, para que se silencie el eco del hondo rugir de la tierra y para que el bramar de las olas no vuelva sobre las chozas de los pescadores. Quiero que retorne la paz para mi y mis hermanos y hermanas adoloridas. Le hablo a Cerdo de estas cosas y es como hablarle a una piedra; me dice que supo de un barco velero que salió a buscar tesoros que en estos casos el mar libera desde el fondo. Que me importan tus tesoros, le dije al almuerzo; que me importan tus fantasías. De nuevo le pregunte al Viejo Esperpento que sabía de lo ocurrido; le pregunto día a día; me dice que nada; hay mucha información; ya no sabe por donde buscar; ya no sabe que pensar; sabe de un temblor en Alaska, de otro volcán en Chipre; de otra replica en Cobquecura; de muertos en Cauquenes; que están reconstruyendo escuelas; que los rusos trajeron un hospital que la gente no quiere. Son muchas cosas. El Cerdo busca consolarme, quebrar mi desencanto y apuntalar mi desequilibrio; me dice sus locuras; me canta; me regala otro cuento y se despide de mí con un beso, no sin antes dejarme un acertijo: - El éxito mi amiga se mide en rupias y no en doblones. Dejo que se vaya sin decir nada. No se que responderle. Leo su cuento en cuatro tiempos; espero tras esto olvidar para de nuevo comenzar a soñar en mañana.Espero.
Capitulo I: - Quiero abrir tus carnes como si fueran mantequilla, mas no para amarte si no para comerte. Dicho esto, hundió sus afiladas garras en el tierno vientre de Caperucita, desviscerándola en el acto. La consternada Abuela no pudo más que gritar, mejor dicho aullar. Lobo la miró con celo, diciéndole: - Si hubieses sido tan tierna como ella, te habría tocado ser la reina de este festín; luego de eso hecho en un saco el cuerpo inerte de la pequeña, dio la vuelta y se marchó.
Capitulo II. Los gritos de Abuela no cesaron, estaba completamente choqueada. Al despuntar el alba, más menos como las seis de la mañana, paso cerca de la cabaña un grupo de obreros rumbo a la fábrica donde trabajaba Manuel. Uno de ellos, el más chiquito que llevaba un ramo de flores, alertó al grupo del escandaloso aullido; se acercaron raudamente a la puerta y golpearon para saber que sucedía, al ver que nadie contestaba, comenzaron a soplar y soplar hasta que la puerta cedió; Abuela al verlos entrar se abalanzó sobre ellos pidiendo auxilio y socorro; la voz no le salía, todo era aullido y desesperación. Otro de ellos, Jonás, abofeteó violentamente a la ida mujer en la idea de aquietarla y ciertamente silenciarla; en un primer momento ella respondió con silencio pero luego se abalanzó sobre el enclenque muchacho mordiéndole la oreja hasta arrancársela – Maldita bruja, injurió Jonás, mientras intentaba deshacerse de la loca que buscaba ya la otra de las orejas. Sin titubear un segundo, Hércules, el mayor de los tres, saco su escopeta recortada y apuntó a la cabeza de la loca; ella ni cuenta se dio, sus sesos quedaron impregnados en las paredes de la cabaña y también en la ropa de los impresionados obreros. No pudieron hacer más de lo que hicieron. No entendieron nada. Tomaron la oreja de Jonás y se la cosieron con aguja e hilo tomado del costurero de Abuela. Salieron de la cabaña cuando la luz del día ya era plena. Afuera los esperaba la policía.
Capitulo III. Lobo se enteró por la portada del Defensor del cruel asesinato de una mujer y la desaparición de una niña en una cabaña del bosque. Al ver la foto de la oreja sangrante de Jonás y el estúpido e inocente rostro de Hércules no pudo más que sentir remordimiento. Aún sentía en su boca el sabor de Caperucita y eso era más fuerte que su fidelidad. Le extraño no ver en la foto el rostro de Manuel, sabía que ellos siempre andaban juntos y que esa madrugada como tantas otras marchaban los tres; aunque, era muy probable que como muchas otras noches, hubieran pasado la vigilia tomando cerveza en el Zunrize y el amigo faltante estuviese dormido debajo de alguna mesa o en el banco de la plaza, si así fue, suerte tuvo porque si no estaría pateando la perra por la misma mala suerte de sus compinches.
Capitulo IV. Después de un rápido juicio y una eficiente sesión de tortura, Hércules admitió haber asesinado sin ninguna causa a Abuela y Jonás haber hecho desaparecer el cuerpo de Caperucita. Ambos fueron colgados en el cadalso de la cárcel del pueblo. Manuel también fue interrogado por su eventual participación en los hechos; señaló que aquel día había estado bebiendo con sus amigos pero que se emborrachó muy temprano y que temprano se fue a su casa; dijo que al día siguiente no fue a trabajar porque se encontraba enfermo por una fuerte indigestión; mostró los papeles que aseguraban que había visitado a un médico y lo dejaron ir. El día del ajusticiamiento, llovía torrencialmente; nadie fue a mirar el funesto espectáculo; Manuel se encaramó hasta lo alto del cerro La Virgen y sobre la punta de la Piedra del Indio aulló de dolor por la partida de sus inocentes amigos. Nadie lo escuchó; nadie lo vio, salvo el Viejo Esperpento; él si lo vio subir al cerro y sintió entre los torrentes de lluvia el sufrido y espeluznante gemir, sabía que aquella madrugada los tres amigos habían partido juntos al trabajo, pero nadie le preguntó y él nunca ponía velas en entierros ajenos menos si se trataba de lobos y otras fantasiosas historias que la gente inventaba.
Origen de la imagen http://apologista.files.wordpress.com/2009/10/oveja-o-lobo.jpg?w=400&h=311
domingo, diciembre 27, 2009
a7-j318: Diario de un cerdo(Capitulo XVII: Una navidad más, un nuevo día para recordar)
No se desde cuando estoy aquí. En la radio dicen que Evo volvió a ganar; mi mamá estaría enojada; a ella nunca le gustaron los indios, decía que eran flojos; estaba convencida de que era blanca, que era de otro mundo, mas no podía tapar sus ojos chinos ni su pelo azabache, por más mascaras y tinturas que usará; mi padre no tenía problemas el vivía su mixtura sin ningún miedo y las indias eran las mujeres que más le gustaban, quizás esa era la verdadera explicación de la seudo fobia de mamá. Esta noche es navidad; no se donde esta el Cerdo. Iré al Zunrize y subiré este cuento al blog; quizás alguien lo lea en esta noche tan especial; por último, será un buen pretexto para verme con el Viejo Esperpento. Navidad en el Zunrize.
martes, marzo 17, 2009
a6-j311: Diario de Un Cerdo (Capitulo XVI: Infinitamente tuya)
-Me he muerto y ni cuenta me di, ay que vida viví. Por eso me levanto de mi tumba y con ronca voz os digo que sin descaro ni espartujo debéis sacar la mole de vuestras caras y mirar al sol sin culpa ni remordimiento, que la vida no es para mojigaterías ni menos para penurias que causan fantoches de escarlata.
Dicho esto, cayó el telón y el salón se vino a negro; un estruendo de aplausos hizo crujir la estructura añosa de la sala sin dejar sentir el grito de dolor del hombre que moría apuñalado en la fila doce de la galería. Al minuto de encendida la luz el grito de pavor de una mujer hizo llamar la atención sobre el borbotón de sangre que manaba del cuello del infeliz desdichado
¿Quién mató al hombre de la fila doce y por qué lo mató? es un caro misterio que este bendito pueblo trata de resolver generación tras generación. Yo nací con el cuento en las orejas y con el misterio sin resolver fisgoneando en mi entendimiento; curiosidad infantil mezclada con terrores y desventuras cada vez que caía la noche y había que pasar a solas por la tétrica construcción del antiguo teatro; pero bueno, quizás sin tan ingenuas preocupaciones mi infancia no hubiese sido la misma; lo cierto en que entre este y otros terrores el pequeño infierno de mi madre se hacía menos notorio, tampoco importaban mucho las noches largas de papá, ni los cuentos de sus desapariciones.
Mañana viernes vuelve al pueblo un vieja compañía que pondrá en escena la mítica obra “El muerto mal hablado”; si, la misma en que ha muerto mil veces el hombre de la fila doce; ya no se sabe bien si el hecho aquel en verdad ocurrió o es parte de la leyendita que van tejiendo las compañías para atraer gente a la función; lo cierto es que en la fila doce nadie se sienta o nadie se sentaba hasta el día de la última función; la maldita función.
Ese día el Viejo Esperpento, borracho como siempre, decidió abandonar a su suerte a los clientes del Zunrize y no abrió las puertas; se puso su mejor traje, uno azul con finas rayas doradas:; llegó hasta la boletería y pidió todos los boletos de la fila doce; la vendedora lo miró con una mezcla de pena, curiosidad y enojo, recibió el dinero y le entregó los quince asientos; antes de comenzar la función, nadie dejaba de mirar hacía la extraña figura que retaba al destino sentándose en el centro del lugar donde nadie debería estar; se apagó la luz; la sala se fue a negro; se abrió el telón.
- Madre, madre ¿Donde habéis escondido mis zapatos, mi sombrero y mi espada?
- Vuela hijo, vuela. Vislumbrar sin rumbo es cabizjear la herradumbre del pobre.
- No hables huevadas vieja, solo pásame lo que es mío, empelotas no puedo ir al circo.
La aparición del cuerpo desnudo del actor enteramente rapado y de la figura taciturna de la madre, una gorda de 120 kilos enfundada en un traje muy apretado, ambos sobre una tarima que simulada el primer piso de un alquiler, sin mediar entre el dialogo y la grotesca escena más que un estruendoso sonar de platillos, lograba la risa de todo el salón, la que luego se hacía llanto cuando ambos caían al abismo y eran hechos prisioneros por una banda de ratas cloaqueras (así se presentaban)
– Somos las ratas cloaqueras y hemos venido por lo nuestro, más que carne queremos hueso, más que lluvia queremos queso.
Las ratas llevaban cuchillos, espadas y cadenas, cortaron a la gorda en seis y al hombre lo dejaron en una rueda y al revés; la escena se volvía vomitiva; de pronto el fuego se toma el escenario, de entre las llamas surgen doce mujeres bailando, llevan entre su manos guadañas con las que van trozando las ratas una tras otra, al final de la escena cuando ya ninguna queda, dejan las guadañas y toman escobas y agua, limpiando de sangre y restos la dantesca escena. El hombre atado de manos cabeza y pies, sobre una rueda que cuelga al centro del escenario no deja de girar y girar. El salón se va a negro; suena una música celestial; una luz clara comienza a llegar; las mujeres aparecen limpias y bellas en un paisaje paradisial; todas son bellas menos una, que tiene una forma bestial; esta hecha de restos de ratas y mamá gorda; ella sube hasta al hombre; lo abraza y lo besa; las otras se levantan y los comienzan a bajar. Ya en el piso comienza un bacanal. Desde detrás del escenario surgen animales de circo: elefantes, leones, lobos, osos, caballos, perros; también sirvientes, son decenas de ellos, llevan bandejas de frutas, vinos, pan, miel; todos comen y comienzan a cantar y a bailar.
- Nada, nada nos detendrá; la vida va a comenzar; la muerte acaba de llegar. Bailan y cantan a coro.
El hombre y la mujer bestia se funden en un gran abrazo; comienza a llover sobre sus cabezas; los animales mueren de frío, los sirvientes comen de sus carnes; las bellas mujeres se pierden entre el público. Baja el telón. Vuelve a subir. El escenario esta vacío. Un ataúd cae desde el cielo; se rompe, de entre los restos aparece el hombre diciendo: -Me he muerto y ni cuenta me di, ay que vida viví. Por eso me levanto de mi tumba y con ronca voz os digo que sin descaro ni espartujo debéis sacar la mole de vuestras caras y mirar al sol sin culpa ni remordimiento, que la vida no es para mojigaterías ni menos para penurias que causan fantoches de escarlata. Se cierra el telón. Todos gritan y corren despavoridos. Se abre al telón; llega la luz; todos miramos a la fila doce; el Viejo Esperpento no esta; me desmayo de espanto; aparezco entre sus brazos al medio del Zunrize, estoy rodeada de borrachos; te busco entre los rostros; una vez más estas conmigo; me llevas a casa y me dices que ya sabes quién mato al hombre de la fila 12; te pregunto ¿Quién?, respondes que soy yo, -Tú amada mía. Toda la muerte va en tus sueños. Toda.
Maldito pueblo. Maldito Cerdo. Sáquenme de aquí.
Origen de a imagen: http://opera.stanford.edu/Offenbach/Hoffmann/pix/ch_0.jpg
jueves, agosto 14, 2008
A5- N346: Diario de un Cerdo (capítulo xv: romadizo y tizanas alientan entretenidos desvaríos de fracturas temporales)
Los días son siempre más largos que las noches, sobre todo si es invierno y el romadizo te tiene tirada en la cama como a una ballena en la arena; entre el límite del sopor y el desenfreno de los sueños, las tisanas y el alcanfor no hacen más que prolongar la dormidera. Si no fuese por la magnánima bondad de mi amado Cerdo y la bendita habilidad del Viejo Esperpento en el merodeo de las fisuras temporales, estos malos días de mi mal respirar serían doblemente amargos. Ayer por la noche, antes de dormir, el Cerdo me trajo un regalo del mundo de la ficción que no deja de intrigarme por lo bien articulado de la trama y por el convincente accionar de los intrigantes y oscuros personajes del poder. No deja de ser curioso que mi entretención provenga del futuro. Espero algún día estar ahí. Un buen lector vendrá a rescatarme y juntos volaremos a las mismas rendijas temporales por las que pulula el Viejo. Siempre existirá la esperanza de un Zunrize en cada esquina. Permítanme compartir con ustedes esta tan maravillosa y macabra historia; espero que el autor reciba un gran premio o que a lo menos logre escapar con vida; pero antes, de leer tan entretenida historia, déjenme deleitarles con esta otra joya de las fisuras; esta la conseguí yo misma tomándola sin permiso de uno de los muchos recortes que el Zunrize expone en sus paredes, fíjense bien en la que lleva las cestas, al final de la fila; soy yo.
Operación Sarkozy: Cómo
Por: Thierry Meyssan
(Publicado en la clausurada Red Voltaire el 07/08/2008)
Cansados de los larguísimos reinados de los presidentes Francois Mitterrand y de Jacques Chirac, los franceses eligieron a Nicolás Sarkozy con la esperanza de la energía de este último lograra revitalizar al país. Esperaban acabar así con años de inmovilismo y de ideologías obsoletas. Lo que obtuvieron fue una ruptura con los principios fundamentales de la nación francesa y ahora se han quedado estupefactos ante este «hiperpresidente», que todos los días embiste contra un nuevo asunto, que succiona a la derecha y a la izquierda, que trastoca todos los puntos de referencia sembrando así la confusión total.
Como niños que han hecho una gran travesura, los franceses están hoy demasiado ocupados buscando cómo disculparse como para tener tiempo de reconocer su propia ingenuidad y la envergadura de los daños. Y también se niega a hacer algo que tenían que haber hace mucho tiempo: admitir quién es realmente Nicolás Sarkozy.
Es verdad que estamos hablando de un hombre muy hábil. A la manera de un ilusionista, ha logrado desviar la atención del público hacia su vida privada, ofreciéndola como espectáculo y posando en las revistas de sociedad hasta hacer olvidar su trayectoria como político.
El objetivo de este artículo no es reprocharle a Nicolás Sarkozy sus relaciones familiares, sus amistades o sus relaciones profesionales. Lo que sí le reprochamos es haberle ocultado a los franceses los vínculos que lo atan, cuando sus compatriotas creían, erradamente, que estaban eligiendo a un hombre libre.
Para poder entender cómo fue que un hombre en el que todos ven hoy a un agente de Estados Unidos y de Israel logró convertirse en jefe del partido gaullista [partido fundado por el General Charles De Gaulle, héroe de
Secretos de familia
En las postrimerías de
En 1958, Estados Unidos, preocupado ante la posibilidad de la victoria del FLN en Argelia [Frente de Liberación Nacional contra el colonialismo francés], hecho que abriría la puerta a la influencia soviética en el norte de África, decide planificar un golpe de Estado militar en Francia. En la organización de esta operación participan de conjunto
Pero Charles De Gaulle no es el peón que los anglosajones esperaban poder manejar. Al principio, De Gaulle trata de resolver la contradicción colonial concediendo una amplia autonomía a los territorios de ultramar en el seno de
Aquellos que lo habían conducido al poder interpretan este brusco viraje como una traición.
Pasqua es simultáneamente truhán corso y ex combatiente de
Bajo esa protección, De Gaulle traza con elegancia una política de independencia nacional. Confirma su permanencia en el bando atlántico a la vez que pone en tela de juicio el liderazgo anglosajón. Se opone a la entrada del Reino Unido en el Mercado Común Europeo (1961 y 1967); rechaza el despliegue de las tropas de
Simultáneamente, De Gaulle consolida el poderío de Francia al dotarla de un complejo militaro-industrial que incluye la fuerza de disuasión nuclear y garantizando su aprovisionamiento energético. A los incómodos «amigos» corsos, los aleja de su entorno confiándoles misiones el extranjero. Etienne Leandri se convierte así en el corredor del grupo ELF (conocido hoy como Total, principal grupo petrolero privado francés y cuarto en el mundo después de Exxon Mobil, Shell et BP), mientras que Charles Pasqua se convierte en el hombre de confianza de los jefes de Estado del África francófona.
Consciente de que no puede desafiar a los anglosajones en todos terrenos a la vez, De Gaulle se alía con la familia Rothschild. Designa como primer ministro al apoderado del banco Rothschild, Georges Pompidou. Ambos forman un eficaz equipo. La audacia política de De Gaulle no pierde nunca de vista el realismo económico de Pompidou.
Al dimitir De Gaulle, en 1969, Georges Pompidou ocupa brevemente la presidencia antes de morir víctima de un cáncer. Los gaullistas históricos no admiten el liderazgo de Pompidou y se inquietan de su tendencia anglófila. Lo denuncian como traidor cuando Pompidou, con el apoyo del secretario general de la presidencia francesa Edouard Balladur, permite la entrada de «la pérfida Albión» [2] en el Mercado Común Europeo.
La fabricación de Nicolás Sarkozy
Después de describir la escenografía, volvamos a nuestro personaje principal: Nicolás Sarkozy. Nacido en 1955, es hijo de un noble húngaro, Pal Sarkosy de Nagy-Bocsam, que llegó a Francia huyendo del Ejército Rojo, y de Andrée Mallah, judía proveniente en Tesalónica [Grecia]. Después de tener tres hijos (Guillaume, Nicolás y Francois), la pareja se divorcia. Pal Sarkosy de Nagy-Bocsa se casa de nuevo con Christine de Ganay, una aristócrata con la que tendrá dos hijos (Pierre-Olivier y Carolina). En vez de ser educado solamente por sus padres, Nicolás se verá sometido a los vaivenes de esta familia «reconstruida».
Su madre se convierte en secretaria de Achille Peretti. Después participar como cofundador en la creación del SAC, el guardaespaldas de De Gaulle había hecho una brillante carrera política. Resultó electo diputado y alcalde de Neuilly-sur-Seine, el más rico suburbio de París, y más tarde, presidente de
Sin embargo, en 1972 Achille Peretti enfrenta graves acusaciones. La revista Time revela en Estados Unidos la existencia de una organización criminal secreta, «
En 1977, Pal Sarkosy de Nagy-Bocsa se separa de su segunda esposa, Christine de Ganay, quien establece entonces una relación con el segundo hombre más importante de la administración central del Departamento de Estado estadounidense. Christine de Ganay se casa con él y se instala en Estados Unidos. El mundo es tan pequeño, cosa harto conocida, que su marido resulta ser nada más y nada menos que Frank Wisner Junior, hijo del anterior Frank Wisner. Aunque no se sabe cuáles eran las funciones de Frank Wisner Junior en el seno de
Durante este mismo período, Nicolás Sarkozy se une al partido gaullista. Allí se relaciona rápidamente con Charles Pasqua, quien no sólo es un líder a nivel nacional sino además el responsable de la sección departamental de Hauts-de-Seine.
En 1982, al terminar sus estudios de derecho y siendo ya miembro del colegio de abogados, Nicolás Sarkozy se casa con la hija de Achille Peretti. Charles Pasqua asiste a la boda como testigo del novio. El abogado Sarkozy defiende los intereses de los amigos corsos de sus mentores. Adquiere una propiedad en Córcega, en Vico, y estudia incluso la posibilidad de reemplazar la «y» de su apellido por una «i» para darle una consonancia corsa.
Al año siguiente, Nicolás Sarkozy resulta electo alcalde de Neuilly-sur-Seine, reemplazando a su tío político Achille Peretti, víctima de una crisis cardiaca.
Pero Nicolás no tarda en traicionar a su esposa y, a partir de 1984, sostiene una relación clandestina con Cecilia, esposa de Jacques Martín, el más conocido de los animadores de la televisión francesa de aquel entonces, a quien había conocido cuando los casó, en el ejercicio de sus funciones como alcalde de Neuilly. Esa doble vida durará 5 años antes de que los amantes abandonen a sus respectivos cónyuges para fundar una nueva familia.
En 1992, Nicolás actúa como testigo en el casamiento de la hija de Jacques Chirac, Claudia, con un editorialista del diario francés Le Figaro. Incapaz de contenerse, seduce a Claudia y sostiene una breve relación con ella mientras que sigue viviendo oficialmente con Cecilia. El marido engañado se suicida utilizando drogas. La ruptura entre la familia Chirac y Nicolás Sarkozy es brutal e irreversible.
En 1993, la izquierda francesa pierde las elecciones legislativas. El presidente Francois Mitterrand se niega a dimitir y comienza la cohabitación con un primer ministro de derecha. Jacques Chirac, que ambiciona la presidencia y planea entonces formar con Edouard Balladur un dúo comparable al de De Gaulle y Pompidou, se niega a asumir de nuevo el cargo de primer ministro y cede el paso a su «amigo de 30 años», Edouard Balladur. A pesar de su turbulento pasado, Charles Pasqua se convierte en ministro del Interior. Mientras conserva el control de la marihuana proveniente de Marruecos, aprovecha su cargo para legalizar sus otras actividades tomando el control de casinos y de actividades como el juego y las carreras en los países de África de habla francesa, las antiguas colonias. También establece nexos en Arabia Saudita e Israel y se convierte en oficial honorario del Mossad [el servicio de espionaje israelí]. Nicolás Sarkozy, mientras tanto, es ministro del Presupuesto y portavoz del gobierno.
En Washington, Frank Wisner Junior se convierte en sucesor de Paul Wolfowitz [3] como responsable de la planificación política en el Departamento de Defensa. Nadie se fija o se da cuenta en los lazos que lo unen al vocero del gobierno francés.
Reaparece entonces en el seno del partido gaullista la tensión que ya se había vivido 30 años antes entre los gaullistas históricos y la derecha financiera que representa Balladur. La novedad es que Charles Pasqua, y junto a él el joven Nicolás Sarkozy, traicionan a Jacques Chirac para acercarse de la corriente de Rothschild. Todo degenera. El conflicto alcanzará su apogeo en 1995, cuando Edouard Balladur se presenta como candidato a la presidencia de
Reina la discordia en el seno del partido gaullista, donde los amigos de ayer están ahora dispuestos a matarse entre sí. Para financiar su propia campaña electoral, Edouard Balladur trata de apoderarse de la «caja negra», es decir, las reservas secretas del partido gaullista, que se esconde bajo la doble contabilidad de la empresa petrolera ELF. A penas muerto el viejo Etienne Leandri, los jueces ordenan un registro en la empresa y sus dirigentes son encarcelados. Pero Balladur, Pasqua y Sarkozy nunca lograrán recuperar el botín.
La caída en desgracia
A lo largo de su primer mandato Jacques Chirac mantiene a distancia a Nicolás Sarkozy. Este último se mantiene en silencio durante este período de caída en desgracia. Muy discretamente, sigue cultivando sus relaciones con los círculos financieros.
En 1996, al cabo de un largo proceso de divorcio, Nicolás Sarkozy se casa con Cecilia. Los testigos de la boda son los millonarios Martín Bouygues y Bernard Arnaud (el hombre más rico de Francia).
Último acto
Mucho antes de la crisis iraquí, Frank Wisner Junior y sus colegas de
La operación se desarrolla de la siguiente manera. Durante varios años, la prensa comercial mantiene pendiente una serie de revelaciones póstumas de un promotor inmobiliario. Antes de morir de una grave enfermedad, este hombre, por razones que nunca se han aclarado, grabó una confesión en video. Por alguna razón aún más oscura, el «video» fue a dar a manos de un jerarca del Partido Socialista, Dominique Strauss-Kahn [4] , quien lo envía directamente a la prensa.
Las confesiones de este individuo no dan a lugar a ninguna sanción judicial, pero abren la caja de Pandora. La principal víctima de los sucesivos escándalos será el primer ministro Alain Juppé. Para proteger a Chirac, Juppé asume él solo la responsabilidad por todas las infracciones penales. Al ser marginado Juppé, queda libre el camino para que Nicolás Sarkozy logre ponerse a la cabeza del partido gaullista.
Sarkozy explota entonces su posición para obligar a Jacques Chirac a reintegrarlo al gobierno, a pesar del odio recíproco. Se convierte, en definitiva, en ministro del Interior. ¡Grave error! Desde ese cargo, Sarkozy controla a los prefectos y utiliza a la policía política para penetrar las principales instituciones administrativas.
También se ocupa de los asuntos referentes a Córcega. El prefecto Claude Erignac ha sido asesinado. Aunque nadie reclama la autoría del crimen, inmediatamente se interpreta este como un desafío de los independistas corsos hacia
Aunque Yvan Colonna fue posteriormente encontrado culpable, lo cierto es que él siempre ha proclamado su inocencia y que no se encontraron pruebas materiales en su contra. Extrañamente, el hombre se refugió en el silencio, prefiriendo ser condenado antes que revelar lo que sabe.
Revelamos aquí que el prefecto Erignac no fue víctima de los nacionalistas sino que fue abatido por un asesino a sueldo, Igor Pecatte, que fue llevado inmediatamente a Angola, donde el grupo ELF lo contrató como miembro de su cuerpo de seguridad. El móvil del crimen tenía que ver precisamente con las anteriores funciones del propio Erignac, responsable de las redes africanas de Charles Pasqua en el ministerio de
Estalla entonces un nuevo escándalo. Comienzan a circular listados falsos que acusan a varias personalidades de tener cuentas bancarias en Luxemburgo, en el banco Clearstream. Entre los acusados se encuentra Nicolás Sarkozy. Este presenta una denuncia y da por sentado que su rival de derecha en la elección presidencial, el entonces primer ministro Dominique de Villepin es el organizador de la maniobra. Y no esconde su intención de llevarlo a prisión.
En realidad, los falsos listados fueron puestos en circulación por miembros de
Villepin se defiende de las acusaciones que se le atribuyen, pero se ve sometido a una investigación y a un arresto domiciliario y, de hecho, es puesto temporalmente al margen de la vida política. Vía libre para Sarkozy, por el lado de la derecha.
Queda entonces neutralizar las candidaturas de oposición. Las cuotas de adhesión al Partido Socialista se reducen a un nivel simbólico, para atraer nuevos militantes. De pronto, miles de jóvenes se enrolan en esa organización. Por lo menos 10,000 de estos nuevos militantes son en realidad miembros del Partido Trotskista «lambertista» (en referencia al nombre de su fundador, Pierre Lambert). Históricamente esta pequeña organización de extrema izquierda se ha puesto al servicio de
Se organizan elecciones primarias en el seno del Partido Socialista con vista a la designación de su candidato a la elección presidencial. Dos personalidades participan en la competencia: Laurent Fabius y Segolene Royal. Pero sólo el primero representa un peligro para Sarkozy. Dominique Strauss-Kahn se suma entonces a la competencia con la misión de eliminar a Fabius en el último momento. Y lo logrará gracias a los votos de los «lambertistas» infiltrados, que no votarán por él sino por Royal.
La operación se hace posible porque Strauss-Kahn, de origen judío-marroquí, se encuentra desde hace tiempo en la nómina de Estados Unidos. Los franceses ignoran que imparte clases en la universidad estadounidense de Stanford, donde fue contratado nada más y nada menos que por Condoleezza Rice.
Inmediatamente después de su llegada a la presidencia, Nicolás Sarkozy y Condoleezza Rice concretarán su agradecimiento a Strauss-Kahn haciendo posible su elección para asumir la dirección del Fondo Monetario Internacional.
Primeros días en el Palacio del Elíseo
En la noche de la segunda vuelta de la elección presidencial, cuando los institutos de sondeos anuncian su probable victoria, Nicolás Sarkozy pronuncia un breve discurso dirigido a la nación desde su cuartel general de campaña. Luego, contrariamente a todo lo acostumbrado, en vez unirse a la celebración con los militantes de su partido, se va al Fouquet’s. Este célebre restaurante de los Campos Elíseos, antiguo centro de reunión de la «Unión Corsa» y hoy perteneciente al propietario de casinos Dominique Desseigne, fue puesto enteramente a la disposición del presidente electo para que este recibiera a sus amigos y principales donantes [de fondos] a su campaña. Llegan allí un centenar de invitados, entre ellos los hombres más ricos de Francia se codean con los dueños de casinos.
Después, el presidente se otorga a sí mismo unos días de merecido descanso. Un jet privado Falcón-900 lo lleva a la isla de Malta donde descansa en el Paloma, el yate de 65 metros de eslora de su amigo Vincent Bolloré, millonario formado en el banco Rothschild.
Finalmente, tiene lugar la investidura de Nicolás Sarkozy como presidente de
Sarkozy conforma su equipo de trabajo y su gobierno. No resulta sorprendente encontrar en ellos a un sospechoso propietario de casinos (el ministro de Juventud y Deportes) y al cabildero de los casinos del amigo Desseigne (que se convierte en vocero del partido «gaullista»).
Nicolas Sarkozy se apoya principalmente en cuatro personas:
- Claude Guéant, secretario general de
- Jean-David Lévitte, consejero diplomático. Hijo del ex director de
- Alain Bauer, el hombre que se mueve en la sombra. Su nombre no aparece en los anuarios. Es el encargado de los servicios de inteligencia. Nieto del Gran Rabino de Lyón, ex miembro del Grand Orient de France (la principal logia masónica francesa) y ex número 2 de
Frank Wisner Junior., nombrado entretanto como enviado especial del presidente Bush para la independencia de Kosovo, insiste para Bernard Kouchner [6] sea nombrado ministro de Relaciones Exteriores con una doble misión prioritaria: la independencia de Kosovo y la liquidación de la política de Francia en el mundo árabe.
Kouchner, judío de origen báltico, comenzó su carrera participando en la creación de una ONG humanitaria. Gracias al financiamiento de
Bajo el control del hermano menor del presidente Hamid Karzai, Afganistán se ha convertido en el primer productor mundial de adormidera [también llamada amapola]. El látex blanco que se obtiene de esta planta es procesado en Afganistán para convertirlo en heroína que la fuerza aérea estadounidense transporta posteriormente a Camp Bondsteed (en Kosovo). Allí los hombres de Hacim Thaci se encargan de la distribución, principalmente en Europa y eventualmente en Estados Unidos. Los fondos que se obtienen se destinan al financiamiento de las operaciones ilegales de
Karzai y el propio Thaci son desde hace mucho amigos personales de Bernard Kouchner, que seguramente nada sabe de las actividades criminales de estos a pesar de los informes internacionales a los que estas han dado lugar.
Para completar su gobierno, Nicolás Sarkozy nombra a Christine Lagarde como ministro de Economía y Finanzas. Esta hizo toda su carrera en Estados Unidos, donde dirigió el prestigioso gabinete de juristas Baker & McKenzie. En el seno del Center for International & Strategic Studies de Dick Cheney, Christine Lagarde fue copresidente –junto con Zbigniew Brzezinski– de un grupo de trabajo que supervisó las privatizaciones en Polonia. También organizó, trabajando para Lockheed Martin, un intenso cabildeo contra el fabricante francés de aviones Dassault, constructor de los famosos cazas Mirages.
Nueva escapada durante el verano. Nicolás, Cecilia, la amiga de ambos y sus hijos se van de vacaciones a Estados Unidos, en Wolfenboro, cerca de la propiedad del presidente Bush. Esta vez el que paga la cuenta es Robert F. Agostinelli, un banquero de negocios de Nueva York, sionista y neoconservador de pura cepa que se expresa en Commentary, la revista del American Jewish Committee [Comité Judío-Americano].
El éxito de Nicolás beneficia a su medio hermano Pierre-Olivier. Bajo el nombre americanizado de «Oliver», Frank Carlucci (quien fuera el número 2 de
La tasa de popularidad del presidente Sarkozy está en caída libre en los sondeos. Uno de sus consejeros de relaciones públicas, Jacques Seguela (que también es consultante en comunicación política de
¿Cuándo abrirán los ojos los franceses para ver lo que tienen que hacer?
[1] En Europa y en los EEUU, Leandri era el representante de Lucky Luciano, quien en prisión no podía viajar. Como Lucky Luciano reinaba en el imperio del crimen, él llamaba a Leandri su «embajador».
[2] Pérfida Albión es una expresión anglófoba utilizada para referirse al Reino Unido en términos hostiles. Fue acuñada por el poeta y diplomático francés de origen español Agustín Louis Marie de Ximénèz (1726-1817) en su poema L´ere des Français (publicado en 1793), en el que animaba a atacar a "la pérfida Albión" en sus propias aguas.
[3] Uno de los halcones neoconservadores y principales de la administración Bush, ex presidente del Banco Mundial, obligado a la demisión por nepotismo.
[4] Dominique Strauss-Kahn, uno de los principales líderes históricos del Partido Socialista Francés, traiciona a los suyos, apoya a Nicolás Sarkozy y es nombrado Presidente del FMI (Fondo Monetario Internacional).
[5] Lionel Jospin, otro líder histórico del Partido Socialista Francés.
[6] Bernard Kouchner, miembro del Partido Socialista Francés, traicionó a sus correligionarios aceptando el cargo de Ministro de Relaciones Exteriores en el gobierno de Nicolás Sarkozy.
Thierry Meyssan, analista político, investigador y periodista francés.
Fuente de la imagén: http://www.gutenberg-e.org/gdi01/gallup01b.html
Fuente del texto: http://www.larepublica.es/spip.php?article12024



