Mi ignorancia me perturba:Ignoró el origen del silencio; la magia del zigzagueo de la mosca; el impulso que empuja al suicida hacia el abismo; el ciclo de todas las cosas; el precario equilibrio del llanto y la risa; el porqué de la rebosante grasa de la riqueza y de la dolorosa paciencia de la pobreza; ignoro mi presencia y el tibio arrullo de tu ausencia; el pasar de los años y la inutilidad del calendario; los caminos de regreso y los espejos de las idas; el destino de las maletas perdidas; ignoro la fuente del olvido y el sentido del perdón. Soy solo un hombre, uno más entre tantos. Ignoro quién fui, quién soy y el que seré.
domingo, julio 03, 2022
(kech-4285): Mi ignorancia
Mi ignorancia me perturba:Ignoró el origen del silencio; la magia del zigzagueo de la mosca; el impulso que empuja al suicida hacia el abismo; el ciclo de todas las cosas; el precario equilibrio del llanto y la risa; el porqué de la rebosante grasa de la riqueza y de la dolorosa paciencia de la pobreza; ignoro mi presencia y el tibio arrullo de tu ausencia; el pasar de los años y la inutilidad del calendario; los caminos de regreso y los espejos de las idas; el destino de las maletas perdidas; ignoro la fuente del olvido y el sentido del perdón. Soy solo un hombre, uno más entre tantos. Ignoro quién fui, quién soy y el que seré.
domingo, octubre 11, 2020
(kech_3655) La guía del Antigato ( 1)
te regalo la paz de mis malos pensamientos, la incesante pulsión de mis palabras; te regalo mis ansias, la extraña ilusión de ser quien no he sido.
domingo, agosto 23, 2020
(kech-3606) La tumba de Perseo
Los ojos de Perseo camino al patíbulo parecen perdidos, escucha a la distancia el trinar de las aves y rememora el olor de los naranjos, su piel se eriza en la sensación de una última caricia; el amor no tiene fin, repite el eco de su voz, las ordenes del verdugo son las voces de su padre incitándolo a vencer el miedo. Perseo llora, la lluvia cae, nadie supo cuando, nadie supo dónde.
lunes, junio 24, 2019
(kech-3180) Sopaipillas
Los días más largos vinieron con el frío y la lluvia tardía.
Habían pasado varias semanas desde que ella se había ido; la casa era más
grande y más amplios los silencios. Era así el abandono, la antigua piel alguna
vez se erizó ante el vacío de la noche, la fría celda no es el verdadero
castigo, el real es el hastío; mientras más libre más solo, mientras más solo
más triste.
El zapallo ya no sabe igual, ni la harina, tampoco el aceite
y menos la chancaca, algo hizo que todo cambiara. Un anunciado eclipse de sol
podría ser el mejor momento, cuando el día se haga noche ocurriría el arrebato
¿y si se hace cierto?, tendremos que asumir que las sopaipillas, secas y
también pasadas, tendrán que servirse en una mesa engalanada, aunque todo sepa
diferente, en el centro del corazón nada ha cambiado, salvo el gris, el cáliz y
la sangre.
El gris y el hastío combinan armoniosamente, es casi el no
color, el infinito espacio de la oscuridad salvado por unas fotónicas tormentas
blancas, frías como la nieve que nos sepultó en Antuco, en la triste marcha de
la noche sin fin. La sangre es la de Cristo y los millones de personas
inocentes asesinadas por mandatos de odio fundados en falacias, fantasías de
mentes corruptas, ángeles de la muerte disfrazados de banderas, razones y bendiciones.
El cáliz es el olvido, el sumo del tiempo atrapado en el vacío.
Son los días más largos, espero que el bosque me proteja y
me aguante, hasta la otra orilla de este invierno.
domingo, junio 16, 2019
(kech-3172) El olvido
Nadie marcó el número de este teléfono
entre las 12.34 del sábado 22 de julio y hoy domingo 30 de julio, siendo las
12.45. Ahora suena. Yo sé que así sucedió porque no he dormido ya más de una semana
esperando que volviera a sonar y si he dormido no lo recuerdo. De este sillón no
me he movido sino hasta el inodoro las veces que el cuerpo lo ha pedido y a la
cocina a las horas en que el hambre me ha alertado. Se que debo levantar el auricular,
pero no sé qué decir, tampoco recuerdo quién llamaría, ni siquiera sé quién soy.
Descolgaré el teléfono e iré a dormir, es inútil seguir esperando.
domingo, agosto 19, 2018
(kech-2870) Amor televisivo
Siempre soñó con vivir en Honolulu y jamás creyó que fuera posible hasta que conoció a Jaiva, una mujer horrible pero millonaria, lo que no tenía en belleza lo tenía en inteligencia, sabiduría y valentía. El era un pobre truhán, un pordiosero de mal aspecto que apenas sabía leer y escribir pero que amaba la televisión, lo que sabía del mundo lo aprendió gracias a las miles de horas que había dedicado a mirar todo tipo de programas: teleseries, noticias, matinales, películas buenas y malas, cualquier cosa que se emitiera era de su interés, aunque de todo lo que veía lo que más le apasionaba eran los programas de viajes, ahí supo de Honolulu, de las palmeras, los volcanes, las aguas transparentes y los peces de colores, ahí comenzó a construir su sueño, una fantasía tan vívida y tan propia que le llevó al limite de la irrealidad. Jaiva estaba en Chile por asunto de negocios, vino a comprar un viñedo y unas bodegas que producían uno de los tintos más codiciados del mundo, un Merlot único e irrepetible. Por sortilegio del destino, el estaba trabajando en esa viña el día que ella fue a comprarla; su tarea consistía en limpiar las acequias que regaban los extensos viñedos. Cuando sus miradas se cruzaron, en ese mágico instante que solo unos pocos pueden describir, ambos supieron que habían encontrado algo que les pertenecía, el amor. Antes de retirarse del viñedo, Jaiva le pidió a Rosendo Luna, el hombre que le estaba vendiendo el viñedo, que llamara al empleado sucio y maloliente que estaba limpiando las acequias; Rosendo Luna sin ninguna resistencia acogió la extraña petición. Jaiva y Joselito salieron juntos de la viña rumbo a Santiago; alojaron en el mismo hotel en que ella pernoctaba; el conoció el amor y al mismo tiempo el agua caliente, los perfumes y el jabón. Al día siguiente hicieron los preparativos para el viaje; Jaiva cerró la compra del viñedo; Joselito fue a despedirse de su madre y de su hermana, es cierto que lloró pero no fue por su familia fue por la tele Antu que presintió nunca más vería. Al llegar a Honolulu, Joselito fue presentado a los parientes y amigos de Jaiva, la verdad es que a nadie le agradó, ella no era agraciada físicamente pero su personalidad y su espíritu irradiaban un encanto que no entonaba ni con el desaliño ni con la mala energía de Joselito; el se dio cuenta del rechazo que provocaba pero no le importó, la verdad es que las vibraciones provenientes del mundo real no tenían ningún impacto en su persona, a él lo desequilibraba la distorsión de la imágenes, los fantasmas, la nieve y por sobre todo los cortes de energía, el mundo era una pesadilla con distorsiones en la imagen y simplemente no existía sin televisión. Jaiva sabía del vicio televisivo de su nuevo compañero, él se encargó de decírselo antes de emprender viaje de Chile a Honolulu, fue por eso que le preparó una habitación especial, solo para él, allí estaba un televisor de 74 pulgadas conectado satelitalmente a todas las emisiones televisivas del mundo; para Joselito aquello era lo más cercano al paraíso, el paraíso completo estaba a la salida de la terraza de su habitación, arenas blancas, mar turquesa, peces de colores, palmeras y un volcán humeante; la realidad superaba la fantasía y todo gracias a ella, su amada Jaiva. La rutina de Joselito era dormir con su mujer, ir a la habitación de la tele y quedarse ahí todo el día, en los intervalos de tanda comercial aprovechaba para ir al baño, salir a la terraza, caminar por la arena, meter los pies al agua, mirar hacía las palmeras y hacía el volcán, comer y beber. Pasaron los días, los meses y los años, sucediendo lo que siempre sucede, la rutina, acto tras acto, programa tras programa, fue minando al amor hasta hacerlo desaparecer por completo. Para Jaiva, el se convirtió en un ser despreciable e insoportable. Para Joselito, ella era un monstruo insaciable de poder que solo quería hacerle daño y que lo había arrancado del lugar de su familia y sus amigos, aunque todos sabemos que nunca tuvo a nadie. En este nuevo escenario, Joselito no tenía ninguna posibilidad de sobrevivir, no sólo era odiado por Jaiva, la isla completa lo despreciaba; lo primero que perdió fue la señal satelital, no habían más programas, el fin había llegado; fue a reclamarle a Jaiva, fue a exigirle, llevaba una maleta, se iría, abandonaría a la malvada, la buscó por todo lugar y no la encontró, ella no estaba, ni un alma respiraba, estaba solo en una isla al medio de quién sabe dónde. Honolulu comenzó a desfigurarse, primero se desvanecieron las palmeras, luego las arenas blancas, luego,el mar, solo quedó el volcán que comenzó a bramar, a cambiar de color, a enrojecer hasta explotar, hasta desaparecer. Joselito en el vacío murió de soledad, Jaiva quizás nunca existió.
domingo, mayo 27, 2018
(kech-j2787) Poder
Puedo hablar del vertiginoso, del hacedor de pasados y soñador de ayeres, del amo de todas las cosas, las ciertas y las inverosímiles. Puedo hablar de mi padre y de mi madre, tierra, agua, fuego y aire a la vez. Puedo levantar los huesos de mi muerta y desde el polvo insuflar mis otras vidas. Puedo volver a caminar de su mano y abrazar la sutil sombra de sus pasos. Puedo y no puedo, sueño y no sueño, vivo.
domingo, julio 30, 2017
(KECH-J2486) Confucio y el gitano
Las olas del otoño tiñen todo de un color ámbar, un tapiz crujiente va
marcando los pasos de una ciudad adormecida cubierta de gentes
taciturnas, cavilantes, grises. En este paisaje me siento feliz, no paso
inadvertido, ellos, también ellas, sienten mis pasos, el resoplido sonoro de mi
respirar, como ríe la vida, perdón, esa es otra historia, la de Gitano.
Decía que aquí, hoy, me siento feliz, despiertan mis ganas de devorar,
masticar tibia carne, son las olas del otoño y las hojas, crujientes quiebres
de finos huesos, brillan mis ojos, me transporto.
Soy yo y seis otros hijos y otras hijas de mi madre, ellos son tres y tres
ellas también, el primero o el mayor soy yo, antes de mi ella era solo una
ahora son más que uno, quizás sin límites, pero, al mirar atrás en busca de
principio veo que otras yo me están antecediendo, ya han construido y me han
dibujado, hecho cuerpo, hecho carne, Gitano me llamaron.
He aprendido a amar a Confucio, no necesito buscarlo, ni esperarlo, ni
abandonarlo, siempre está, es su poder. En un comienzo yo era inmune, me era
invisible...
Lo que sigue: Amalgama pluriforme de ángulos e intersticios.
miércoles, julio 13, 2016
(KECH-J2104) Ilusión

Debajo de mis ojos habita el sueño, un escarabajo dorado que teje puentes entre lagos de memorias, viajes y encuentros de ayer y de hoy, amaneceres de mañanas que ya fueron: La bitácora de un hombre que no es tal; como un hijo sin nombre levitando sin tiempo, con la madre y el padre esculpidos en la piel, amparado en una tribu eterna, abrazados a fuego, fundidos en todas las estrellas, esperándonos, hallándonos.
lunes, enero 25, 2016
domingo, enero 24, 2016
(KECH-J1932) Ora pro nobis.
Quiero ser tu boca en la noche del primer beso.
La manzana que cuelga del árbol de los sueños, la serpiente que la atrapa,
la Eva que se atreve, el Adán que sucumbe, el Dios que llora la pérdida del
reino, la inocencia que brilla y el viento que atrapa.
Tus manos en el silencio de la umbra.
El rayo de luna en la terrena vía del caracol, la concha vacía, el silencio de
la vida, los ojos grises del viejo que muere, la rabia frustrada, el odio
encandilado en el brillo del oro, la espada sangrienta, el vientre al aire, el
sueño de un niño.
Tu cuerpo.
El sudor salado de tu frente cansada, tu mirada y la mía, el encuentro
imaginario, la ciudad sin esquinas, el llanto inconcluso, la historia que
falta, los ojos de otros, la vida.
El otro.
El que se agazapa en tus infinitos, el que recuerda, el que te lleva, el
que se queda.
lunes, diciembre 28, 2015
(KECH-J1906) Pax
Si yo muero por esta bandera que no existe
o por esta patria de mentira o por esta
idea de dios que no es mía o por esta clase que no es tal, significará entonces
que mis alas no se abrieron y si lo hicieron, no fui capaz de volar.
Foto: ORGANIZACIÓN PARA LA PROHIBICIÓN DE LAS ARMAS QUÍM
miércoles, diciembre 02, 2015
(KECH-J1880) Torax
Hay días en que me
pregunto si no fui yo el que se quedó en el fondo de la fosa, si no son tus
ojos los que ahora miran y tus palabras las que hoy silaban Fueron tantas las
veces en que la muerte paso por mi lado, tantos sus llamados y sus gritos que
no tuvo más alternativa que matarme algo más que mi vida, la tuya. Y ahora que ya no existe el desconsuelo, oteo
al horizonte en busca de alguna lágrima que me recorra; hurgo misterioso en el secreto
abismo de nuestra perenne unión y vuelvo a morir.
miércoles, octubre 07, 2015
(KECH-J1823) Gatas.
El mejor de mis recuerdos es el olvido, ya no quedan señas de los días compartidos. Hoy navego sobre nubes, entre la tierra y el cielo desvarío.
martes, mayo 12, 2015
jueves, marzo 05, 2015
(KECH-J1608) Diario de un Cerdo (Capítulo XL: Día soleado)
El día esta soleado, sin embargo, solo veo sombras, no se bien si es mi cerebro o mi historia o ambos, pero lo cierto es que es un día de aquellos donde nada merece estar ahí, un día equivocado, ni siquiera rutinario, un día inolvidable por inoportuno, por ausencia, eso, exactamente, esa es la palabra, un día ausente, sin presencia. Las sombras moviéndose al ritmo del sol, el tren que se aproxima y que se aleja, la gente se agrupa, unos suben otros bajan, el tren se va y ya no están; tampoco esta mamá, ni mis hermanos, menos papá, se que el no ha estado nunca, pero hoy su ausencia suma a este silencio inmenso. Tampoco se siente a Cerdo y se me ocurre que el Zunrize tampoco existe, mucho menos el Viejo Esperpento. Quizás nunca han estado y todo me lo estoy inventando, para darme alguna importancia, para que me sientas por mis palabras en ese tiempo en que ni tu ni yo estaremos, juntos, porque ahora si somos y nos une este hilo silente, brillo de plata que bambolea nuestras almas ¿Que haría sin tu sentir? ¿Donde escondería mis secretos? ¿A quién dispararía mi locura? Dicen que la guerra se avecina, la tierra ruega por sangre y sortilegios, mas ni siquiera temo, ni siquiera creo que valga la pena llorar; como tantas veces apretar el puño y los dientes y matar para no morir, solo por diversión, porque tú y yo sabemos que morir es un acto banal. Espero que mañana llueva o que exploten todos los volcanes, estos días ausentes me dan sueño, la melancolía me corroe, cuando aparezca Cerdo sabrá de mis amores. El Universo se apaga. Ruega por mí entre tus sueños.
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