viernes, noviembre 16, 2007

A4_N81..Diario de un Cerdo. Capítulo XIII…..La visita de Simple Heredero y Cabeza de Fósforo.

Sabes bien, amado Cerdo, que este pueblo nunca ha sido de mi agrado.
De niña comencé a odiarlo como odio también este maldito lunar peludo en medio de mis senos, aunque en ese tiempo el lunar era solo una pequeña manchita café de aspecto inocente siempre supe que el también crecía conmigo y que su forma, textura y color era el reflejo de mi misma; tener tres tetas y una de ellas peluda es algo que ninguna mujer desea, pero bueno, ahí esta y me da lo mismo. Decía que odio este pueblo, incluso más que a mi tercera teta; lo odio porque aquí murió mi madre y mis hermanos, lo odio porque aquí el puto de mi padre se revolcó con mil mujeres y a unas pocas las uso como cuchillo para matar la honra y dignidad de mamá. Ya sabes esa historia, no se para que la sigo. Aunque odio este lugar, nunca me iré porque el tiempo no logra realizar su cuadratura y el Viejo Esperpento sigue cantando las mismas canciones, hablando de las mismas hazañas y trayendo siempre la misma risa, la misma música, los mismos bailes y sabes, eso me encanta. Ayer mismo el Zunrize se vistió de luces y el mismo Viejo Esperpento anduvo vociferando durante todo el día y por todo el pueblo la llegada de un nuevo espectáculo; al arribar la noche fui una de las primeras en instalarse para ver la función; los artistas eran una pareja de payasos rusos que andaban errantes tras ser abandonados por el tren de la compañía, al parecer por el efecto del largo sueño que produce el aguardiente y el fervoroso cariño que ofrecen las copetineras del pueblo vecino, El Alto, ahí estuvieron trabajando el último mes. No escribía desde hace tiempo, la última vez fue tras la visita de papá, creo que después de eso me quede dormida como para siempre y como la eternidad es circular, aquí estoy despierta de nuevo. Creo que soy feliz, los payasos me hacen feliz; pero estos dos son extraños; eso si; aparte de hablar raro expelen un olorcillo distinto. El Viejo Esperpento usando sus conocimientos de esperanto logro deducir que uno se llama Simple Heredero y el otro Cabeza de Fósforo; el primero es uno que tiene cara de gato ferroviario y el segundo, un gordinflón que aparenta ser un marinero bobo pero en el fondo, él , Simple Heredero y todos nosotros sabemos que no es más que un terrible y oscuro personaje, severo, obsesivo y sanguinario. Después de la función el pueblo me parece más lúgubre, extraño sentimiento que contradice la gran felicidad que me inspiraron en conjunto; creo que es mi solidaridad con el gato soñador y mi asco hacia el abusivo Cabeza de Fósforo. Hoy por la mañana el Zunrize seguía vivo; los payasos siguieron la fiesta toda la noche, después que se fue el gran público quedaron los artistas, otros personajes del mismo pueblo y otros venidos de no se donde; me dijo el Viejo Esperpento que el show fue distinto, la rivalidad entre ambos payasos comenzó a crecer, hubo un momento en que simulaban un duelo a espadas, las armas eran de cartón, a cada golpe se iban haciendo más duras, más duras, en un momento la cabeza del marinero gordo cayó al suelo, Simple Heredero la pateo dejándola incrustada en el rincón superior izquierdo del escenario, de pronto una carcajada estruendosa brota en la sala y el cuerpo sin cabeza del gordo se lanza en picada sobre el gato ferroviario, en ese mismo instante la cabeza se convierte en bola de fuego y todo comienza a arder; me cuenta el Viejo que al despertar tenía la sensación de un mal sueño pero también de ser alguien nuevo. Una vez más no le creo nada, el Zunrize sigue aquí; no hay vestigios de incendio, ni olor a humo, nada, incendio fue el de la iglesia, eso fue de verdad. Mi mágico mentor se esfuerza por mantener viva mi fantasía; los dos payasos rusos dormían al medio día al centro de la pileta, ciertamente sin agua, tan borrachos estaban que ni siquiera notaron que les habían quitado sus narices; desenmascarados y todo aún eran los mismos.

Esperemos que se hayan ido, no soporto la idea de vivir bajo el cautiverio de sus embrujos.

1 comentario:

alfredo dijo...

no lei la entrada
me gusto el titulo, ya que yo amo a los pigs...

saludos