martes, diciembre 06, 2011

(KECH -J423) PENSANDOT


Todos los ojos del cielo se abrieron para mirar tu paso. Venías envuelta de bruma y airada de sal, eras mi princesa en el cadalso de la partida, en el carro dorado de una mañana sin sol, la bendita niña de las dulces manos, la tristeza limpia de la pregunta sin son. Los días y los años pasan por sobre el polvo y el amarillear de la nostalgia; ya no te espero, pues nada queda para los olvidados. Mis ojos se secaron, soy un campo yermo bajo el fuego del sol abrazador; nada auguraba el destino que nos convoca; nadie sabía que esta nuestra historia era una sin fin. Los ojos del cielo me miran con recelo; el día del viaje no es de mi elección. La esperanza duerme en todas la estaciones, cada tren lleva cada una de nuestras vidas; en cada ventana mis ojos vuelven a nacer y reaprenden el llorar. Miro, los ojos del cielo me sonríen.

sábado, noviembre 26, 2011

(KECH -J413) N.A.D.A.

Nada es un escupo al aire, un simple engaño a los sentidos.

Nada es dormir sin prisa, un camino cerrado a la esperanza.

Nada son las ganas, un sentimiento inconcluso, un segundo.

Nada es la boca muerta, una vida en instantes, sin censura.

Nada es respirar, una noche sin luna ni estrellas, una partida.

Nada es el juego de letras y el cruce de ideas, la pesadilla, la vida.

Nada es un cuerpo con frío, el hambre de los perros, de la calle y de los niños.

Nada es la billetera vacía, la fantasía del juego, la mente atribulada, el espejismo.

Nada es el orden, también el caos, nada es nada, un espejo del espejo, la muerte.

Nada es el camino de los dioses, la nausea del silencio, la soledad de los jardines.

Nada es la espera, la cuerda floja del infortunio, la sonrisa desdentada de los idos.

Nada es el brillo, el escarmiento de la belleza, la tribulación de los guerreros.

Nada es una carta secreta, el vuelo de una paloma, un mensajero olvidado.

Nada es la libertad, el oscurantismo del todo, la suma de las búsquedas, lo inconcluso.

Nada es escapar, renacer, el vuelo sin alas, la inocencia, el amor y el odio.

Nada es nada, un espejo del espejo, el sueño inconcluso de un soñador.

jueves, noviembre 03, 2011

(KECH -j390) Diario de un Cerdo (Capítulo XXIII: Luzmira)

En la cuadra hay una vecina que se lleva mal con todos; vieja huraña, mal oliente, indiscreta, mal vestida, mal parida y metiche son entre muchos otros los epítetos que usamos para referirnos a ella. No se bien que pasa, pero la verdad es que a mi nunca me había hecho nada; es más, ni siquiera sabía como se llamaba. El caso esta que de tanto sentir que la odiaba, llegué a odiarla de verdad sin tener razón ni motivo; es quizás por eso que ayer justo, día de nubes oscuras, lluvia y barro, me dio gran remordimiento verla sola en medio de la calle tratando de no perder el equilibrio para evitar que cayera al barro su carga de no se que cosa, un gran saco harinero, grande y pesado, que destacaba por contraste el cuerpo enjuto y encorvado de aquella bien odiada vecina de este pueblo mezquino y olvidado. No pude hacer otra cosa que ayudarla y de eso a estar sentada frente a ella compartiendo un café negro y unas tortillas fue cosa de minutos. El interior de su casa era todo lo contrario a la imagen que de ella tenía, por decirlo de alguna forma era como una hiena en casa de conejos pero con la salvedad que ella no era ninguna hiena sino un conejo; vaya vergüenza, no hallaba que decirle, era tan amable y atenta que no podía entender como llegue a figurar esa imagen tan horrenda de ella y sin siquiera conocerla. Terminamos el café y me despedí de ella no sin antes preguntarle su nombre, asunto que de tan aturdida que estaba no había hecho si no hasta ese momento; Luzmira así se llama, era un hermoso y dulce nombre para la imagen de una vieja desgraciada y para un cuerpo mustio y desgreñado; quedamos de vernos de nuevo. En la tarde del día siguiente me encontré con Cerdo y le conté lo que me había pasado, me miró con su típica pose sabihonda diciéndome que mi lastima no era suficiente para limpiar la mala fama de la vieja y que si yo estaba en este conflicto era porque no me había dado el trabajo de prestar atención a la historia y porque en el momento de vivenciar y palpar en carne propia el sentido de lo real me había engolosinado o distraído con superficialidades y manifestaciones triviales que no hicieron más que encantarme y hacerme caer en el embrujo de lo irreal, que era, justamente, lo que todo ser deleznable siempre buscaba para tener aunque fuese por una millonésima de segundo, una pizca de cariño, reconocimiento, aprecio o respeto; que esa maldita vieja lograba una mínima luz de humanidad con ese tipo de ardides y que la historia del saco bajo la lluvia la había repetido por eternidades con infinitas almas como la mía. Me sentí tan confundida y enojada que descargue toda mi ira contra el cuerpo de Cerdo, lanzándole una patada que alcanzó justo en su lomo haciéndolo berrear y lanzar obscenidades en mi contra, nunca volverás a saber de mi maldita niña malcriada, es lo que dijo al salir golpeando la puerta. A pesar de las palabras de mi amado Cerdo, volví a la casa de la odiada vecina no sin antes pasar por el Zunrize a comprarle un presente. El Viejo Esperpento como siempre ido me miro con cara de pena y me dio un reloj de arena sin siquiera preguntarme que quería; no era exactamente lo que buscaba pero era un lindo objeto para regalar a alguien que no conoces ni te importa mucho, aparte del reloj, tome una cajita de corazones de mazapán Niederegger de esas mismas que traía papá de regreso de sus viajes a no se donde, este si era un obsequio de verdad más para mi que para ella pero obsequio al fin; antes de salir del local el Viejo Esperpento me lanzo una especie de consejo sortilegio, que recién ahora al escribir, me parece coherente: “no te muerdas la lengua antes que ella, cuídate del rencor”. No alcance a golpear la puerta cuando ella ya había abierto, al contrario del día anterior hoy el sol alumbraba con fiereza y el calor había hecho nacer a miles de moscas que zumbaban sobre la cabeza y mordisqueaban brazos y piernas. La vieja vestía de azul con un vestido sin mangas que le llegaba un poco más abajo de la rodilla y con unas sandalias rojas que le hacían lucir unos pies de jovencita que no armonizaban con el resto de su cuerpo y menos con su cara; a pesar del esfuerzo que había hecho no lograba ocultar su fealdad. Pasamos a la misma mesita del día anterior; sirvió el café; saque el reloj y se lo entregué, por su cara creo que le dio lo mismo. Abrí la caja de corazones de mazapán y le ofrecí, no sacó uno, sacó y se engulló los cuatro de una sola mascada. Vieja de mierda le grite con rabia, ahora si tengo razón para odiarte; me miró con sorna y me hecho afuera. Antes de cerrar su puerta me dijo con voz angelical: “Gracias, jamás te olvidaré”.

miércoles, octubre 26, 2011

(KECH -j382) Icaro




Las alas son de cera
el cuerpo es de cera
Icaro no vuela
es el sol el que lo aplasta
es la muerte la que cae
el cielo el que se encumbra
Icaro es de cera y el sol su alma.

(KECH -N381) Glovis

Hubo un barco llamado Esperanza, en ese llegué a puerto en el año 1982; no había nadie esperándome pues nadie sabía que había venido ni que había llegado ni que había partido, ni yo mismo sabía de este barco y de este puerto, acabo de nacer.

lunes, octubre 10, 2011

(KECH -J365) Recordatorio

El mundo seguía dando vueltas, lentito como lo hace hoy, era una mañana de domingo y nos despertamos con las ganas que nos da saber que no tenemos mucho que hacer, la prisa arrumbada en un rincón no esperaba ser abrumada con una llamada que preguntaba por ti para hablar de ti para decir que te habías muerto pero sin saber como; la prisa enloqueció y el mundo se contuvo, las calles se hicieron una fotografía una película de misterio, policías, interrogatorios, fotos de cadáver desnudo sobre un piso extraño, lejano, de un no lugar, de distancias que no existían; te habías muerto de la manera como viviste, inesperadamente, feliz y triste a la vez, porque al final la vida es eso, un caramelo de sorpresa relleno de felicidad y tristeza. Carla mía, Carla de todos y de todas, que difícil misión la de conmemorarte, no obstante aquí estoy tal cual habrías estado si hubiese sido yo el primero, hablando sin parar de todo aquello y de lo demás. Vendrán más días y más noches de conversaciones profundas acerca de este misterio y los muchos otros; acerca de la ausencia y del dolor; seguiré hablándote envuelto de tus olores, tus recuerdos, tus gatos, perros, escaleras, pasteles, tus enojos, en resumen seguiré viviéndote en esta nueva relación que nos mantiene unidos para siempre. La muerte aquel instante que parece un duro trance para los que seguimos vivos, se ha convertido contigo en un lugar de encuentro, en la puerta de entrada y salida al infinito, ahí donde hablamos de alma a alma, con toda nuestra mente y con todo nuestro corazón, pura energía de amor universal. La Carla que pasó por este mundo, dejó una huella intima y verdadera en cada uno y cada una con quien interactúo, cada cual guardará aquello como algo único y propio que tendrá más o menos valor de acuerdo a cada historia; yo puedo hablar de lo que a mi me queda, de algunas de las cosas que a mi me dejaste, pues para hablar de todas tendríamos que quedarnos una vida entera; entre esas no puedo dejar de mencionar los gatos, esos bichos peludos que llenan todo de pelos y fuertes olores pero que son tan dulces como el arrullo, la tibieza del sueño y el relajo profundo; no puedo dejar de hablar de los colores electrónicos y la relación mágica entre el ojo, la mano y la maquina amalgamándose para construir historias que eran fantásticas, nuevas vidas, universos enteros que manan de tu libertad creativa; no puedo no mencionar el enojo profundo y enrabiado que te causa la injusticia, la deshonestidad, las falsas relaciones, los protocolos vacuos de personas que idolatran la forma obviando la inevitable originalidad de la esencia; no puedo obviar tu increíble capacidad para construir redes de humanos vinculados profunda y sinceramente; no puedo no mencionar tu amor por la música y el cine reflejado en selecciones iconoclastas de composiciones que brillan por su prestancia y singularidad, tantas otras cosas, como el amor por los niños, por los perros callejeros, el pie de limón, las mostacillas, tu pelo aleonado, tus ojos verde amarillo, tu risa.…El calendario de tu ausencia se ha dado una vuelta completa, mi vida terrenal quizás cuente mil más o quizás no alcance a dos, sin embargo, seguimos y seguiremos juntos hasta siempre y por siempre porque somos eternos en este instante y en nuestro amor.

lunes, octubre 03, 2011

(KECH -J346) Memorias

Me morí mi amor, el cielo se me vino encima como una pared de silencio, me fui quedando muda, dejando al lado todo lo que había sido en esta vida y no en otra. Al final de la escena me encontré desnuda, al alcance de las estrellas y a la vera de los ríos; quise volver pero fue imposible, nadie llegó a buscarme; la distancia se hizo eterna y atrás quedaba todo: mis gatos, mis papeles, mis lápices, mis ronchas, mis risas, mis besos, mis rabias, mis temores, mis sueños, mis películas, mis amigos, mi hermano, mi madre, mi padre, todos se quedaban ahí para siempre y yo aquí, tan sola, como un volcán de hielo que se niega a despertar. Han pasado pájaros, hormigas, abejas, dinosaurios, monos y lagartijas, flores, hiedras, lluvias, relámpagos, piedras, fuego y barro, todo ha pasado y yo nada, esplendorosa de aire y de noches me vuelo en humos y distancias que no existen, solo existo en tu memoria solo me veo en tus recuerdos; por ahora pues los caminos de las vidas no divergen en la espera, por ahora, unos cuantos millones de eones o quizás mañana.


martes, septiembre 20, 2011

(KECH -J345) Animatoria

Un lugar en el que nunca estuve y una vida que no viví, solo eso queda tras la partida. Inexpugnable es el gran secreto ¿Es más muerte o más vida la que sigue quien se va o la que guarda quien se queda? La conciencia del presente, la tibieza de la sangre animando la maquina del estar, resulta a veces insoportable, sin embargo, más allá del tedio esta presente la misión de la paciencia; el mapa oculto de los designios se va descubriendo en cada amanecer y no se puede apelar a la cobardía ni mucho menos a la traición de los pasos. La oscuridad de mi mente famélica me juega trampas que se libran solo con el polen de las presencias, la tuya y la nuestra; reviviré el fuego de la esperanza y seguiré esperando lo que no vendrá, la potencia inmanente de tu eternidad.

domingo, agosto 21, 2011

(KECH A1-N316) La edad del sol

Habíamos nacido perfectos, tú y yo, los inconclusos. Pero el tiempo no resistió tanta belleza y de un rayo nos hizo polvo, de estrellas y de olvido. Desde ese día muevo los hilos tratando de liberarme de la carne que encadena. Desde ese día me encumbro y caigo, como un Icaro invisible aleteando monótono en un éter ingrávido, como una llorona cibernética jineteando sin cabeza en un sendero de lagrimas de sangre. Desde ese día espero.



lunes, julio 04, 2011

(KECH A1-J268) En tarde fria de invierno porteño recordando a mi amada Mumita

Fue el tiempo de la completitud // la nada fue repletada de colores alborozados // eras la traslucida mirada de gata parda verde amarilla // la del pelo viento enredadera de los sueños // la del ceño fruncido que encaraba rabias de injusticias eternas // la candela de la mano fría del niño triste o del pellejo sarnoso del hermano perro // la de las mañanas dormidas y la aventura presurosa del despertar de los libros // de la luz y los colores // del saber alegre y desconfiado de verdades inertes// la dama de las películas de antaño// la bailadora de cuentos de hadas // entre la poesía y la chucha limpia/ /bendita seas bendición de mi delirio // amada seas eterno corazón de mis silencios.

martes, junio 21, 2011

(KECH A1-N253) Carta Nº7

Querida Carla,

No me he aguantado las ganas de escribirte esta carta; me motiva principalmente el contarte que acá en la tierra las cosas están muy convulsionadas y estrepitosamente divertidas; a la mayoría de las personas en distinta partes del mundo les ha dado la manía de ir en contra de sus gobiernos y los partidos políticos que dibujan, levantan y mantienen el andamiaje del poder en los distintos lugares y en el planeta entero. Lo extraño, paradójico quizás, es que todo es una mescolanza de ideas y movimientos de distintos credos y colores que tienen por único fin socavar el poder de las elites no importando con que etiqueta ideológica se vistan; como intuirás, hay un tufillo de anarquía recorriendo el mundo que alborota mis pensamientos y divagaciones, llevándome a estar despierto más de lo que debería o a dormir menos de lo que correspondería, pero como tu bien decías, estar despierto más tiempo te hace estar más vivo, más “ascurrìo”, aunque la cara de acabado no acompañe el sentir, creo que hay que puro seguir. En tu escuela las compañeras están muy agotadas, he sabido que algunas han congelado y otras la han pasado muy mal; sigo sin entender el sentido del estruje, el porque de aquella verdadera maquina de moler carne, no comparto el credo que señala que el talento y la maestría cobren el precio del rigor y del dolor, el tormento jamás será compañero de las musas; la poesía, la creatividad, la armonía expresada y manifiesta en objetos funcionales es siempre el resultado del equilibrio virtuoso de la felicidad y el amor por el oficio pero por sobre todo por los otros y por las otras e inequívocamente por nuestras propias personas ( en cuerpo y alma). En el contexto de este gran cahuin mundial, aunque de seguro ya lo sabes pues es evidente que las comunicaciones interdimensionales son mucho más avanzadas que las que aquí usamos, te puedo contar que lxs estudiantes de todo chilito están completamente sublevadxs y no piden nada más ni nada menos que un cambio constitucional para que la educación sea realmente un derecho que efectivamente y en igualdad de condiciones, de acceso y calidad, pueden ejercer todas y todos; se exige hoy, además de lo anterior, no más lucro, ni de los mercaderes que se instalan con escuelas, institutos y universidades, como tampoco de los usureros de la banca que se siguen haciendo ricos a costa del sudor y las lágrimas de quienes no pueden hacer más que recurrir a sus asquerosos servicios monetarios para intentar iniciar y terminar un carrera universitaria; de haberte quedado un tiempito más por estos lados de seguro que te habrías sumado a las alegres y multitudinarias manifestaciones que han ocurrido y de seguro también te habrías sumado a lxs que decidieron que diseño se va a paro, logrando en vez de 167 , 168 adhesiones, pero bueno, las cosas son lo que son y tenemos que puro seguir, de todas formas es claro que estuviste en esa asamblea y que estarás también apoyando a la distancia. Pasando a otra historia, te cuento que la vida familiar se ha tornado muy especial, dado que ya no tengo oficina me paso buena parte del tiempo en la casa, a cargo de alimentar a las bestias, domesticarlas y también recoger sus inmundicias (puaff L) llevo a tu hermano a la escuela y también lo acompaño por las tardes, a veces él también me acompaña y otras nos acompañamos; tu mamá esta cada día más bonita y aunque sigue extrañándote y añorando tu presencia física, siento que esta aprendiendo con mucha alegría a revivirte día a día, claro esta que en el mundo de lo sutil y de la inexpugnable belleza de la comunión espiritual; yo intento lo mismo pero quizás con más vehemencia, con más ansiedad, con mucha menos poesía y menos belleza que como lo hace ella, pero bueno así soy yo, sigo jugando al filo de la navaja con un pie en este mundo y el otro en el tuyo, como siempre al borde la locura a un milímetro del abismo, que ciertamente no es tal, porque lo que he aprendido gracias a ti es que la real comprensión de estar en el ahora es todo y nada a la vez, no hay tonalidad de grises es metafóricamente un universo binario, ceros y unos, encendido y apagado, pero todo en un ahora donde solo es posible un estado, pero que en ese mismo ahora en el otro lugar (o los infinitos otros lugares) existen otros ahora que son el espejo o negativo del mismo o los mismos estados, todo simultáneamente o dicho de otro forma, nada esta encendido sin que nada este apagado. Termino esta ansiada carta para ti, con un abrazo infinito y un beso fundido de soles y mariposas, con la esperanza cierta de encontrarnos tibiamente, nuevamente, en este mundo o en cualquier otro, cualquier día de cualquier hora de cualquier tiempo simplemente porque nuestro amor es eterno.

Con cariño, tu Dadyllankigue.

PD: Te envío dibujo que expresa nítidamente lo que esta pasando en nuestras calles hoy-es de Guillo-)


martes, junio 14, 2011

(KECH A1-N246) Vivaldi RV109


Allegro: Cuatro minutos y ocho segundos para surcar el albo abismo al tiempo que las notas van tomando el cuerpo contorneado de la noche, del vaho, del cansancio abrumador de una soledad impuesta, por recuerdos que no son más que el ancla de nuestra existencia.
Adagio: Y luego el suspiro profundo, la lágrima que cae del ojo y el velo que descubre la obra: el encuentro de todos los caminos.
Allegro Molto: Los caballos van desbocados hacía el misterio, a tu sonrisa, a tu mirada y a tu pelo de leona arrebolada.

domingo, mayo 29, 2011

(KECH A1-N232) El fulgor de los años.

Ni tu ni yo ni nadie sabía ni supo, quizás aún nadie lo sabe, que el tiempo es aqui y ahora y que la poesía tiene la virtud de congelar momentos que quedaran dispuestos para otros ahora; en esas fisuras temporales ni tu ni yo no estaremos disponibles para lamentos y soledades: somos polvo de estrellas, hermanxs en la singularidad de lo eterno.
(gracias talentosa y bella lecielest )

(KECH A1-N231) El pulso dulce de tus dedos

Una a una las pulsaciones van entrelazando letras que se arriman a frases que buscán hilar un cuento o dibujar una red que atrape un pedazo de nuestras vidas en la maraña fantastica de la existencia de algo en medio de la nada o también de la centralidad de la nada por la ausencia de algo que llene el vacío o la ausencia de completitud como mejor parece explicarse aquello que esta pero no se deja ver por su condición irrenunciable de invisibilidad, parece que el honor otorgado por esta primera y quizás única coma es el de la pausa silente misma que permite la existencia de un ritmo de pulsar mismo que podemos sincronizar con nuestra respiración y también con su ausencia, aquella que configura la quietud de las partidas, el llanto del imposible el pañuelo al viento de nuestra suspención incorporea y silente. Besos de amor invisible son tañidos de campanas para un corazón invencible, para un leon liberado que no para de correr despavorido por sabanas que no son ni su castigo ni su delirio. Amor cuantico y belleza visceral, nada nos separa porque nunca nada nos amarro; más libres que nunca nos soñamos explosivos, noctambulos y ancestrales. Abrazo eterno entrelazando nuestras tibias manos, mi amada y pequeña estrella.

jueves, mayo 26, 2011

(KECH A1-D227) ¿Por qué las personas escriben novelas pudiendo escribir cuentos?

Por qué las personas escriben novelas pudiendo escribir cuentos? Esta clásica pregunta de lectores ardorosos tiene tantas respuestas como estrellas hay en el cielo, tal cual es posible encontrar respuestas a otras clásicas preguntas como son a modo de ejemplo la interrogante del porque los perros persiguen a los gatos o del porque los hombres prefieren reunirse a platicar con sus amigos en vez de quedarse solos mirando hacia ninguna parte; no obstante de las muchas respuestas vistas, me quedo con dos, una dada por Jorge Luis Borges, quién dice: "Desvarío laborioso y empobrecedor el de componer vastos libros; el de explayar en quinientas páginas una idea cuya perfecta exposición oral cabe en pocos minutos" y otra dada por Roland Barthes quien esboza con hermética galanura, lo siguiente: "Innumerables son los relatos del mundo". A pesar de que las dos citas anteriores satisfacen plenamente mi inquietud dubitativa, requiero, con el fin de dejar bien cerrado el hoyo de esta interrogante, esbozar a modo de síntesis lo dicho por Gabriel García Márquez: "Lo que más me importa en este mundo es el proceso de creación. ¿Qué clase de misterio es ése que hace que el simple deseo de contar historias se convierta en una pasión, que un ser humano sea capaz de morir por ella; morir de hambre, frío o lo que sea, con tal de hacer una cosa que no se puede ver ni tocar y que, al fin y al cabo, si bien se mira, no sirve para nada?". Contar historias es exponer una idea para sumarla a la memoria de Funes, a la Biblioteca Infinita o al almanaque de los innumerables relatos, hacerlo más o menos extenso con más o menos talento es lo que va haciendo las diferencias; ahora ojo, que el talento es más un hijo del tiempo y la paciencia que del genio, aunque sin este último, ya sea a lo menos en condición de ambición, es imposible aventurar en la construcción de realidades desde el pensamiento creativo de una mujer u hombre ansioso y dispuesto a parir historias. A esta altura, me pregunto ¿Por qué he llegado hasta aquí? ¿Qué me ha motivado a sumar una nueva página a mis propios relatos, muchas veces soliloquios? Debe ser, tal vez, la sana ociosidad de un momento libre de todo otro momento, una grieta atemporal en el circuito de mi vida, misma que me podría servir de inspiración para muchos, para infinitos relatos, tal cual he ido aprendiendo de mis maestros y maestras; yo mismo soy todas las posibilidades del universo y conmigo nacen y mueren los infinitos universos de galaxias, mariposas, perros, gatos y estrellas. Que este sea solo un cuento o una novela, dependerá fundamentalmente de las cosas que ocurran al interior de este laberinto; si por la puerta principal de esta habitación entra un hombre de apariencia gris, maltraído y con cara de asesino o el mismo hombre gris acompañado de un conejo blanco y de una pareja de enanos o simplemente si no entra nadie.

Mi vida en el laberinto versión hombre gris con cara de asesino.

El llegó hasta aquí a la hora que debía; venía cansado, tenía hambre y sed. Luego de apuntarme con un revolver calibre 58 y de amarrarme a la única silla disponible en esta habitación, me explicó que su misión era hacerme desaparecer, que él era el ejecutor de un juicio ya realizado donde mi única defensa fue esgrimida por una mujer vieja y enferma, evidentemente carcomida por años de dolor y sufrimiento que decía ser mi madre y que apelaba a mí condición de buen hijo, de persona amable que jamás habría siquiera haberse atrevido a dañar a alguien, pero que, a pesar de su tono lastimero y su discurso consistente, no fue capaz de desacreditar y mucho menos negar el testimonio veraz de una decena de victimas con sus respectivas centenas de testigos, algunos encubiertos otros no, que señalaban con indesmentible e inquebrantable lucidez el carácter anómalo de mi personalidad y el gran daño que había causado en la vida de todas ellas. Me señaló que antes de morir, mejor dicho que antes de matarme, él debía leer el veredicto del juez, cuestión que haría una vez que pudiese comer algo y descansar; nadie, indicó con un tono abatido, puede viajar una vida entera, luego de participar de un juicio que duro otra vida completa, llegar a realizar una ejecución sin tener satisfechas necesidades mínimas como son no tener hambre, sentirse limpio y descansado. Lo miré con cara de pollo y le dije que bajara a la cocina, que comiera lo que quisiese, que luego podría bañarse y que si quería podría también cambiarse ropa, usando la mía que estaba limpia; hizo un ademán de aceptación, dio media vuelta y bajó. Han pasado cerca de doscientos años desde aquel evento y nada ha cambiado; sigo aquí sentado y mi verdugo aún no regresa; hay momentos en que tengo ganas de escapar, pero no me atrevo, pues no quiero seguir causando daño a seres imaginarios, no quiero que a mi condena le sumen también la rebeldía; aunque me sueño bajando por las escaleras gritando mi libertad mi sentido de justicia me obliga a seguir esperando a este hombre gris y cansado que tiene por misión matarme.

Mi vida en el laberinto versión hombre gris con conejo blanco y pareja de enanos.

Al verlos entrar no pudiste hacer otra cosa que reírte, no podías parar de reír, nunca antes te habías reído así, cuando las lágrimas comenzaron a secarse y la cianosis comenzó a cubrirte el rostro, el conejo absolutamente descontrolado salto sobre tu cama apoderándose con sus incisivos del lóbulo de tu oreja derecha la que no soltó hasta el momento en que le diste un puñetazo y lo hiciste saltar hasta la ventana, claro que con el hocico ensangrentado y llevando entre sus dientes un colgajo de tu oreja; al momento que aullabas de dolor el hombre gris comenzó a llorar y la pareja de enanos a vociferar maldiciones y juicios funestos respecto de tu vida y la maldad, al mismo tiempo que corrían a socorrer al conejo. Pasados unos minutos el hombre gris se acercó al enano y a los conejos, formando los cuatro una línea frente a ti justo a los pies de tu cama. La sangre de tu oreja seguía saliendo a borbotones, ya no reías, tampoco aullabas, solo respirabas entrecortadamente, buscando aire para decir algo que no sabías, tu mente confusa trataba de explicar quiénes eran y que hacían aquí. El hombre gris comenzó a hablar, te dijo que este encuentro no era fortuito; él era un buscador, el conejo su guía espiritual y el par de enanos sus servidores; los buscadores eran los encargados de entregar mensajes que alguien nunca se atrevió a entregarte directamente, cosas que alguien te quiso decir pero que nunca pudo, ya sea porque no se atrevió o porque se arrepintió o porque lo olvidó, o también mensajes que tu no captaste porque no los viste, no los oíste o no les prestaste atención; su misión en este aquí y ahora era entregarte esos mensajes, eran muchos y les quedaba poco tiempo; pidió disculpas por el actuar apresurado del conejo, lo exculpó señalando que tu risa era una provocación a la quietud del alma de su guía. Los enanos sacaron de sus bolsillos un par de libros y una carpa inflable azul con forma de iglú coronada por un juego de luces led que titilaban al ritmo y frecuencia de los sonidos del ambiente. El hombre gris se sentó al centro de la carpa, sobre su hombro el conejo y en sus flancos cada uno de los enanos; comenzó la lectura. Lo primero que escuchaste fue un texto escrito por tu madre que decía: “6 huevos, medio kilo de pan, un cuarto de azúcar”, fue aquella vez que llegaste a casa con dos kilos de pan y tu madre te reprendía por no haber traído azúcar y huevos, enojado rememorabas que a esa edad no sabías leer y que nunca habías visto ese maldito papel; pasaron frases cortas de amiguitas que te quisieron; una nota de tu padre en una oportunidad en que se arrepintió de suicidarse; cartas de cobranza; pensamientos de muchos y muchas que se quedaron en el cruce de los universos; las quejas de tu hija por no ser todo lo buen padre que ella hubiese deseado que fueses; las de tu mujer, cansada de tus muchas borracheras; también destacaban los deseos buenos y malos de muchos y muchas respecto de tu destino. Cuando habían transcurrido ya cerca de quinientos años, el hombre gris detuvo abruptamente la lectura, diciendo que tu tiempo y el de él había concluido que eran muchas más las vidas necesarias para cubrir completamente tus contraesperas y contrasilencios; no era posible hacer nada más, miró a su izquierda y derecha indicando una orden que solo sus guardianes podían comprender. Uno de los enanos sacó de sus bolsillos una mesa, un mantel y un par de cubiertos, el otro un brillante cuchillo y un saco de seda; prepararon la mesa instalándola hacía el fondo de la carpa; en una silla pusieron al conejo en la otra te sentaron a ti; acostaron al hombre gris sobre tu cama y con limpios cortes lo desmembraron, echaron todo, menos el corazón dentro del saco de seda; uno de los enanos llevo el corazón del hombre gris hasta la mesa que compartías con el conejo, puso un trozo en tu plato y el resto en el plato de tu acompañante; uno de los enanos guardo el saco y el cuchillo entre sus bolsillos, el otro se hizo cargo de la carpa y todo lo que existía en la habitación a excepción de la mesa, por la misma puerta que llegaron se fueron; solo quedaban el conejo, tú y vuestra cena. Comenzaron a cenar; no sabías como hacerlo; no habían palabras, ni gestos, ni miradas; intuitivamente repetiste los ademanes de tu acompañante; luego de comerse todo lo que estaba fuera de la habitación, el interior de la habitación, cada trozo de corazón del hombre gris, la carpa, la mesa y los platos se comieron uno al otro en un acto infinito que da paso al fin de esta historia y al comienzo de otra.

Mi vida en el laberinto versión no entra nadie.

La puerta de esta habitación sigue siendo una abertura que limita el adentro y el afuera, una línea imaginaria que se ubica en el no lugar. Cada vez que me he atrevido a cruzarla en una u otra dirección he debido necesariamente abandonar, en cualquiera de los extremos, aquello que no puede estar en el otro; estas cosas, generalmente de naturaleza intangible, pues las que se tocan se integran en propiedad al lugar que las contiene, quedan abandonadas o con suerte, suspendidas, en el imaginario de lo que fue, de aquello que no volverá a ocurrir jamás. Después de cientos de años de ir y venir, de abandonar y de recuperar, de muchos cruces por el no lugar he llegado a la sana conclusión que nadie podrá nunca estar ahí, pues si cualquier alguien lo lograra en ese mismo instante todo se congelaría convirtiendo a los infinitos adentros y afueras que hoy existen en antilugares; un universo que se construye de no lugares y antilugares es sin duda algo más que uno o muchos mundos imaginarios; sería ciertamente un terreno fértil para el surgimiento de Alicias y otros héroes menos conocidos como son los Gregorianes y las Mistifeles. El universo de los anti y los no lugares solo es posible, como antes dije, si alguien logra una instalación de un aquí y un ahora en la capa sutil que une y al mismo tiempo divide al adentro y al afuera; como nadie entra por la puerta tampoco nadie sale, por lo tanto aquel estado de no-lugar se encuentra solo en estado potencial, que podría ser posible o manifiesto a partir del reconocimiento de su imposibilidad; en resumen, habitaremos el mundo de los mundos imaginarios, el metalugar, solo cuando logremos un salto a lo imposible y esto solo ocurrirá –u ocurrió- una vez, el registro de tal evento fue-es-sería solo observable a nivel infinitesimal es decir en el espacio que se construye en los límites, que no es otra cosa que el mundo cuántico, mundo por lo demás absolutamente relativo y al que podemos llegar intermediando sigilosas naves que nos permiten realizar aproximaciones infinitas a algo que se aleja cada vez que te le acercas, condición que permitiría la mantención del andar revolucionario según la definición de utopía desplegada por Manoli. Entonces si Manoli tiene razón y nadie entra por esa puerta, desde esta posición del laberinto puedo decir que mientras mantenga mi mente atenta en la conquista del no lugar, aunque nada haga, el mundo seguirá revolucionándose y confabulando a favor de la felicidad asociada al buen vivir y también al buen morir.

Hecho un rápido recorrido por los tres posibles lugares llego a la conclusión que el relato construye un mundo al que cualquiera puede acceder, incluyendo al constructor, sin mediar más clave que la capacidad de descifrar signos y construir significancias, que son tan propias como míos son los enanos, las puertas, los conejos blancos, los hombres grises y las habitaciones.

sábado, mayo 14, 2011

(kech A1-N216): Derecho a rebelión

Me declaro con el derecho de dejar de sonreír en este pueblo de grises y de llevar el ala caída aunque se me crucen por delante hasta los putos reyes; después de todo serán todos los mismos y yo uno más entre los tantos.

miércoles, mayo 04, 2011

(kech A1-N205): Karakoleando recuerdos del mañana y esperanzas del ayer.

"Caracoles. El tiempo pasa y los caracoles desaparecen. El espacio se inunda de negro...negro, negro, negro.....pero luego aparecen colores. Solo hay que esperar (2 minutos y algo más). Se utilizaron ciclos "for bidimensional" y funciones de tiempo (en este caso solo millis). El mouse tiene una función discreta -pero efectiva- al moverlo sobre el sketch.
** 18/08/09: He subido una nueva versión, con unas modificaciones en la rotación para que esta quede desfasada respecto a la escalación; y he aumentado la velocidad del sketch."


Mientras esperamos nos acompañamos de alguna musiquilla se selección charliana :-)
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(El evangelio según mi jardinero-Martìn Buscaglia)
Quizás nos acompañamos con otro temita +_+
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(Boys don't cry - The Cure)

lunes, abril 11, 2011

(kech A1-D184): Diario de un Cerdo (Capítulo XXII: Noche de juerga)

El mundo esta inquieto y yo también. Te espere semanas ¿lo sabes, cierto?, hasta que apareciste. Te creí muerto y te lloré, no deje de llorar durante días y meses, tanto y tanto lloré que pensé en que se había borrado la historia, no solo la mía si no también la tuya, la de nosotros; el mundo se hizo del color del fuego y se repletó de las formas planas del claroscuro de amaneceres y atardeceres, porque tú no estabas y estar yo tampoco quería. Fueron largos días amado Cerdo, de no ser por el chocolate caliente del Viejo Esperpento, lo más probable sería que no me hubieses hallado. Varias veces me vi tentada a olvidarte a desdibujarte por completo de mi memoria, pues es claro que solo duele lo que se recuerda y proyecta; mas no lo hice pues me abrigaba la esperanza que como muchas otras veces solo fuera un mal sueño; claro esta que ya me doy cuenta que no era cuento ni nada, si no tan solo otra página en este libro gris que no dejamos de esculpir ni de leer, por más que queramos escaparnos. Espero amadx lector que no pienses que lo de libro gris se refiere a la imagen real de mi diario, pues la misma viste de azul y lo de gris es solo una referencia para indicar que anímicamente ando por el suelo. Bueno, volviendo a nuestro asunto; debes saber maldito Cerdo que el amor es algo que no se condiciona ni se merece, por lo tanto, no puedes pretender que tu ausencia y tu regreso se conviertan en tañido de ángeles o un desborde lascivo de felicidad, pues en el fondo, de alguna extraña manera, estaba acostumbrándome a no tenerte y ya estaba lista para caminar por la vida sin tu nombre ni tu figura; pero bueno, nuevamente, otra vuelta de tuerca, aquí estas, como si nada, lleno de luz radiante y dispuesto. Vamos a intentarlo de nuevo, esto es nuestra vida y no sabemos si es la misma que vivimos ayer o la misma que nos vendrá mañana. Un abrazo mi querido, esta noche nos vamos de juerga; el Zunrize nunca cierra.

imagen: "Casa" Chibizumi

jueves, marzo 31, 2011

(kech A1-D174) Membranza mocha

La impresión de un momento cualquiera, sea sobre una hoja en blanco o una voz a otros oídos o una caricia a la forma o el grabado de luz sobre un fondo oscuro representará siempre un mensaje desde nuestra divinidad a la divinidad de los otros y las otras; así sucede con el reflejo o expresión de la remembranza de alguno de nuestros viajes, de nuestras divagaciones o de nuestros sueños. El paraje que has dejado en una de las tantas hojas que quedaron fuera de tu maleta, nos muestra una herradura de mar sembrada de veleros que no sabemos si han llegado o están a punto de partir; no sabemos si eres otra ave que dibuja el vuelo de su compañera o la misma que vuela que te ha pedido a ti que la retrates o tú, simplemente tú. Los juegos de la imaginación son libres e indiscretos atrapan la realidad para irrealizarla y lanzarla al infinito, sabías muy bien que aquella galanura del paisaje se había fijado en tu retina para siempre y no pudiste hacer otra cosa que regalárnosla, tal como lo hiciste con otras muchas de tus infinitas impresiones. Muchas gracias viajera de ojos pardos, muchas gracias chiquilla curiosa. Espero que un día de estos naveguemos juntos por los mares de todas tus islas mochas.

jueves, marzo 17, 2011

(KECH A1-N159) Canción de mediodia

Como un viento tenue jugando con tu pelo ausente, caen mis lágrimas sobre alas blancas de un ángel que se niega a volar. Dulce es la vida que vivimos juntos, amarga la distancia que debemos recorrer; sin embargo, por las tardes, la memoria juguetea con la locura dibujando sobre el cielo piruetas de gaviotas y palomas del mismo viento que con tu pelo y con el mío no deja de jugar. Buen día compañera de alma iluminada; no te puedo dejar de amar.

martes, febrero 15, 2011

(KECH A1-D128) Nuestra herencia

Nos queda tu acuarela variopinta y tus creaciones pluriformes; una pandilla de gatos; un registro de rabietas inconclusas; una colección de objetos de trabajo ordenados según especie y uso; un ropero en desorden; tus olores de doncella antigua; tu cabellera salvaje ondeando entre las ramas de todos los árboles; la mirada de tus grandes ojos verde amarillos fisgoneando atenta en las esquinas; tu recuerdo en las vidas de muchxs; tus calles de arriba y de abajo; tus amigxs imaginarixs y sus acompañantes verdaderxs; tú puerta cerrada; una muestra refinada de eclecticismo musical y visual; las ganas de vernos pronto; un crédito que servirá para formar a otro ladrillo en la pared; tus poesías secretas; tus amores platónicos y los otros; tu silencio y tu palabra; tu amor y tu vida.